Bolivia está preparada para la aprobación de la licencia de operaciones del servicio de internet satelital Starlink, una medida que simboliza un renovado impulso en las relaciones bilaterales con Estados Unidos. La administración del presidente Rodrigo Paz facilitará la entrada de esta tecnología al país.
El presidente Paz ha indicado que esta iniciativa está destinada a proporcionar una conexión a internet accesible, rápida y confiable en todas las regiones del territorio boliviano.
Estos avances se enmarcan en la reciente visita de una delegación estadounidense de alto nivel, encabezada por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau, quien asistió a la investidura de Paz.
Starlink, un proyecto iniciado en 2019, es parte de SpaceX, una de las empresas lideradas por Elon Musk. Musk, una figura prominente en el ámbito tecnológico, previamente ejerció como consejero del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque su relación actual se describe como distante.
El servicio satelital de Musk está diseñado para ofrecer acceso a internet en áreas rurales y remotas donde la cobertura de telefonía móvil es limitada, la calidad y velocidad del servicio son insuficientes, o la infraestructura de banda ancha fija es deficiente. Actualmente, Starlink opera en casi un centenar de países.
En un contexto más amplio de cooperación, el presidente Paz también anunció la próxima eliminación del requisito de visado para ciudadanos estadounidenses que viajen a Bolivia con fines turísticos o de negocios, con el objetivo de fomentar los viajes y la inversión.
Adicionalmente, Paz y Landau acordaron trabajar en la implementación de un acuerdo de Cielos abiertos, buscando promover y facilitar los viajes aéreos entre ambas naciones.
Instituciones financieras estadounidenses, como la Corporación Financiera de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (DFC) y el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, han manifestado su interés en realizar negocios en Bolivia y explorar nuevas oportunidades de comercio e inversión.
Ambos países tienen previsto relanzar el Consejo de Comercio e Inversión bilateral. Este organismo buscará avanzar en prioridades compartidas y establecer un Equipo de Acuerdo Conjunto para identificar oportunidades de inversión recíprocas.
En el ámbito cultural y educativo, el vicesecretario Landau informó a Paz sobre la inminente reapertura del espacio público American Space en La Paz a principios de 2026, tras una década de cierre. Este centro se enfocará en la difusión de la cultura estadounidense, la enseñanza del idioma inglés y la promoción de la colaboración en seguridad pública y ciudadana.
Una expresión tangible de la cooperación fue la formalización por parte del Gobierno de Estados Unidos de una donación de medicamentos y pruebas de diagnóstico para personas con VIH-Sida en Bolivia. Esta asistencia, valorada en 700.000 dólares, beneficiará a aproximadamente 18.000 individuos durante los próximos cuatro o cinco meses.
Un hito diplomático significativo se alcanzó recientemente, cuando Landau y Paz anunciaron el restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia a nivel de embajadores, después de un período de 17 años. Este acercamiento se gestó tras las conversaciones iniciales del entonces presidente electo con la administración de Donald Trump.
El presidente Paz ha manifestado en múltiples ocasiones su firme voluntad de restaurar las relaciones plenas con Estados Unidos, las cuales se habían mantenido a nivel de encargados de negocios desde 2008.
La degradación de las relaciones diplomáticas se produjo durante la presidencia de Evo Morales (2006-2019), quien en 2008 expulsó al entonces embajador estadounidense Philip Goldberg. Posteriormente, el gobierno de Morales también procedió a la expulsión de agencias estadounidenses de cooperación y antidrogas, bajo la acusación de una supuesta conspiración contra su administración, afirmaciones que fueron desmentidas por Washington

