Las negociaciones entre los equipos técnicos de Setar y la Entidad Municipal de Aseo (Emat) finalizaron sin un acuerdo, tras más de un mes de reuniones que culminaron en una ruptura. Carlos Castillo, director de Emat, expresó su descontento ante la decisión del gerente de Setar de no permitir que el sistema de cobro se mantenga endosado a la factura eléctrica.
Durante seis mesas de trabajo, se avanzó en aspectos como el porcentaje de comisión, estableciendo inicialmente un 2.5% sobre el total recaudado por Emat, con la posibilidad de incrementarlo hasta un 5% debido a los aumentos recientes. No obstante, el principal punto de conflicto radica en la modalidad de cobro de la tasa de aseo urbano. Emat solicitó que esta tasa continúe siendo incluida en la factura del servicio eléctrico, como se ha realizado durante años anteriores, pero Setar se opone y prefiere gestionar el cobro de manera independiente, desvinculándolo de su factura.
Ante esta discrepancia, Emat recurrió al juzgado agroambiental, que ordenó a ambas partes retomar el diálogo. Sin embargo, el encuentro no logró resolver las diferencias y la negociación se estancó. Castillo señaló que la entidad municipal volverá a acudir a la vía judicial para exigir el cumplimiento de la normativa vigente y retomar las conversaciones con el objetivo de alcanzar un acuerdo.
Asimismo, el director de Emat destacó que la modalidad actual de cobrar la tasa de recojo de basura separada de la factura eléctrica genera confusión entre los usuarios, incluyendo empresas e instituciones que han tenido dificultades para acceder al sistema de pago por internet debido a la ausencia de la tasa de aseo urbano en la plataforma digital.
Castillo cuestionó la decisión de Setar de eliminar la tasa de aseo urbano de la factura eléctrica, recordando que otros municipios no enfrentan este problema y mantienen el cobro integrado en su factura de electricidad. Por su parte, el gerente de Setar ha desestimado los argumentos presentados y se ha mantenido firme en su postura, ignorando incluso las recomendaciones de sus asesores. Esta actitud se ha mantenido a pesar de la intervención de diversas instancias, incluyendo la Defensoría del Pueblo, el Comité Cívico y Fejuve, quienes han señalado que las decisiones adoptadas por la actual gerencia de Setar no corresponden a la gestión adecuada de una empresa pública

