Un operativo interinstitucional encabezado por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) ha marcado un hito importante en la protección del Parque Nacional Carrasco, al ingresar nuevamente a una de sus zonas más vulnerables tras más de dos décadas de ausencia estatal efectiva. Esta acción se llevó a cabo con el objetivo de verificar y documentar la presencia de asentamientos ilegales, deforestación y cultivos no autorizados que comprometen la integridad ambiental del área protegida.

La intervención tuvo lugar el 10 de febrero en el Polígono 360°, dentro del Distrito de Protección Colomelín, una región que forma parte fundamental del Parque Nacional Carrasco. La operación fue ordenada por el Juzgado Agroambiental de Entre Ríos, en respuesta a una demanda judicial presentada con el fin de desalojar a ocupantes ilegales que han tomado tierras fiscales dentro del parque. Durante este operativo, las autoridades constataron la existencia de viviendas y amplias extensiones dedicadas a cultivos no permitidos, situación que evidencia un cambio profundo en el uso del suelo en un territorio que debería mantenerse bajo estricta protección ambiental.

Para llevar adelante esta compleja intervención se movilizó un equipo conformado por 22 especialistas provenientes del Sernap, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), el Tribunal Agroambiental y un contingente policial preparado para controlar posibles disturbios y garantizar la seguridad del personal técnico involucrado. La coordinación interinstitucional fue clave para superar los retos logísticos que implicó acceder al área afectada. Entre estos desafíos destacó el cruce del río Colomelín, una barrera natural significativa que fue sorteada mediante una canoa equipada con motor tipo “peque peque”, permitiendo así llegar a los puntos críticos donde se concentraban los asentamientos ilegales.

El director del Parque Nacional Carrasco, Tomás Calahuma, detalló que durante la inspección técnica se identificaron plantaciones excesivas de coca, además de otros cultivos como café, cacao, copoazú, cítricos, yuca, maíz y arroz. Esta diversidad agrícola instalada sin autorización refleja un cambio drástico en la vocación natural del terreno protegido y pone en riesgo la biodiversidad y los ecosistemas originales. La presencia extendida de estos cultivos agrícolas no solo implica deforestación sino también alteraciones significativas en las funciones ecológicas del área.

Para fortalecer las labores de vigilancia e inspección ambiental, el operativo incorporó tecnología aérea mediante drones de alta capacidad. Estos dispositivos permitieron obtener imágenes aéreas precisas que documentaron extensas zonas deforestadas y alteraciones severas del ecosistema dentro del parque. La información recopilada fue sistemáticamente registrada y remitida como evidencia ante las instancias judiciales correspondientes para respaldar los procesos legales destinados a recuperar estas tierras fiscales.

Por su parte, Cecilia Miranda, directora ejecutiva del Sernap, calificó esta intervención como un acontecimiento sin precedentes en al menos dos décadas. Subrayó la importancia crucial de restablecer la presencia estatal en territorios históricamente vulnerables para frenar actos ilícitos contra el medio ambiente y recuperar áreas estratégicas esenciales para los esfuerzos nacionales de conservación. Miranda destacó además que a pesar de las condiciones difíciles del terreno y la sensibilidad política y social asociada al conflicto por tierras dentro del parque, el operativo concluyó sin incidentes mayores ni confrontaciones violentas.

El Parque Nacional Carrasco es reconocido como uno de los pulmones ecológicos más importantes del país debido a su alta biodiversidad y su función vital como corredor biológico entre diferentes ecosistemas. La degradación observada representa una amenaza directa no sólo para las especies nativas sino también para los servicios ambientales que este espacio protegido ofrece a nivel regional y nacional. En este sentido, las autoridades han señalado que no descartan nuevas intervenciones similares en otras áreas comprometidas dentro del parque mientras se evalúan planes integrales para la restauración ambiental y se implementan mecanismos permanentes de control para evitar futuros avasallamientos.

Este operativo representa un paso significativo hacia la recuperación efectiva del Parque Nacional Carrasco como reserva natural protegida bajo regulación estatal estricta. Asimismo, pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer las capacidades institucionales para monitorear constantemente estas zonas frente a presiones humanas crecientes. De esta manera se busca garantizar la conservación a largo plazo de uno de los ecosistemas más valiosos e irremplazables para el país

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