La Cámara de Senadores y la Fundación Natura Bolivia han establecido un convenio marco interinstitucional que marca un paso significativo en la lucha contra el cambio climático y en la promoción del desarrollo sostenible del país. Este acuerdo busca crear una agenda legislativa conjunta y participativa, orientada a fortalecer las políticas públicas relacionadas con la conservación ambiental y la adaptación frente a los efectos adversos del cambio climático. La iniciativa se presenta como una respuesta integral que involucra tanto al sector legislativo como a la sociedad civil, con el fin de impulsar normativas eficaces y mecanismos de financiamiento que permitan abordar los retos ambientales actuales.
El convenio estipula una serie de acciones conjuntas entre ambas instituciones, tales como la promoción, coordinación y asistencia en procesos de análisis y debate sobre temáticas ambientales. Además, se contempla el fortalecimiento institucional y de capacidades, así como la elaboración de normativas participativas que atiendan aspectos clave como gobernanza ambiental, financiamiento climático, conservación hídrica y regulación en torno al carbono. Estas actividades reflejan un compromiso amplio para generar soluciones legislativas que sean inclusivas y efectivas ante la complejidad del cambio climático.
Desde la Fundación Natura Bolivia, su directora ejecutiva ha resaltado el valor estratégico del acuerdo para consolidar políticas públicas que protejan recursos vitales como los bosques y el agua, elementos esenciales para garantizar la resiliencia de las comunidades ante fenómenos climáticos extremos. La articulación entre actores políticos y técnicos permitirá diseñar una agenda legislativa robusta, capaz de responder a los desafíos ambientales con un enfoque sostenible que favorezca el bienestar social y económico del país.
Un aspecto relevante señalado por esta representante es el carácter distintivo del convenio en relación con el financiamiento climático. Se busca facilitar la creación de normativas que promuevan la movilización de recursos financieros internacionales destinados a proyectos ambientales. En este sentido, se destaca que existen mercados emergentes vinculados a instrumentos financieros verdes que pueden aportar capital significativo para economías en vías de desarrollo. Sin embargo, actualmente Bolivia enfrenta dificultades para acceder a fondos internacionales clave como el Fondo Verde del Clima, el Fondo de Adaptación y el Fondo de Biodiversidad, lo cual limita su capacidad para implementar proyectos ambientales con impacto amplio.
La comparación con otros países revela una brecha considerable: mientras algunas naciones cuentan con numerosos proyectos financiados por estos fondos internacionales, Bolivia apenas ha logrado concretar uno solo. Esta realidad subraya la necesidad imperiosa de establecer un marco normativo adecuado que facilite no solo el acceso a estos recursos sino también atraiga inversiones privadas interesadas en conservar los bosques, proteger las fuentes hídricas y salvaguardar la biodiversidad nacional.
El convenio también tiene como objetivo sentar las bases para una colaboración estructurada entre el órgano legislativo y diferentes sectores gubernamentales vinculados al medio ambiente y el desarrollo productivo. En este proceso participativo estarán involucrados ministerios clave como el Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, así como el Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua. Esta articulación interinstitucional es fundamental para garantizar que las políticas públicas desarrolladas sean coherentes, integrales y alineadas con las prioridades nacionales en materia ambiental.
La abogada responsable del diseño del acuerdo ha destacado que este convenio es resultado de un trabajo técnico riguroso y coordinado entre diversas autoridades e instancias competentes. La concreción del acuerdo refleja un esfuerzo sostenido para establecer mecanismos efectivos que permitan avanzar no solo en la formulación sino también en la implementación práctica de proyectos legislativos relacionados con el cambio climático. De esta manera, se espera que esta alianza genere un impacto positivo tangible en las políticas ambientales nacionales.
En síntesis, este convenio marco representa un avance significativo hacia una gobernanza ambiental más participativa e integrada en Bolivia. La colaboración entre Senado y Fundación Natura Bolivia abre nuevas oportunidades para fortalecer las capacidades institucionales, desarrollar normativas innovadoras y asegurar financiamiento adecuado para enfrentar los retos climáticos actuales. Asimismo, refleja un compromiso decidido por construir políticas públicas sostenibles que respondan a las necesidades sociales y ambientales del país, promoviendo así un futuro más resiliente frente al cambio climático

