La última semana de febrero en Santa Cruz se presenta con un panorama meteorológico marcado por la inestabilidad, caracterizada por la presencia de lluvias, cambios en la dirección de los vientos y fluctuaciones significativas en las temperaturas. Según el análisis del especialista en meteorología Luis Alberto Alpire, la región experimentará condiciones climáticas variables que impactarán directamente en la vida cotidiana de sus habitantes, lo que hace imprescindible que la población adopte medidas preventivas para enfrentar estos días.
El inicio de esta etapa inestable se dará el lunes 23, cuando todo el departamento será afectado por precipitaciones. Estas lluvias no solo estarán presentes, sino que se intensificarán al día siguiente, el martes 24, momento en el cual se espera una alteración en los patrones del viento con una eventual variación hacia el sur. Este fenómeno meteorológico tendrá un efecto directo sobre las temperaturas máximas, que registrarán un descenso perceptible entre lunes y martes. Acompañando este escenario, los cielos permanecerán mayormente nublados, generando un ambiente poco despejado y condiciones que podrían complicar la circulación vial debido a superficies resbaladizas.
El especialista Alpire detalló que a partir del miércoles 25 habrá un cambio significativo con el reingreso de corrientes provenientes del norte. Estas corrientes traerán consigo un aumento gradual en las temperaturas, dando inicio a un ascenso térmico que alcanzará su punto más alto el jueves 26. En este contexto, no solo se incrementará la temperatura ambiente, sino también los niveles de humedad relativa, lo cual elevará la sensación térmica hasta cinco grados Celsius por encima de las lecturas reales del termómetro. Esta combinación generará una atmósfera muy cargada y húmeda que podría compararse con la experiencia de estar en un “sauna”, situación que puede afectar especialmente a personas vulnerables como niños, adultos mayores o quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Este episodio climático tiene implicaciones importantes para la población cruceña porque influye directamente en múltiples aspectos cotidianos. La presencia inicial de lluvias y vientos variables puede dificultar el tránsito vehicular y peatonal debido a superficies mojadas y resbaladizas, aumentando el riesgo de accidentes. Además, las fluctuaciones térmicas pueden afectar la salud pública al incrementar la incidencia de enfermedades relacionadas con cambios bruscos de temperatura y humedad elevada. Por ello, es fundamental que las autoridades locales y ciudadanos tomen precauciones adecuadas para minimizar estos impactos.
En síntesis, esta última semana del mes estará marcada por una transición desde días con condiciones húmedas e inestables hacia jornadas calurosas y cargadas de humedad ambiental. La recomendación principal es mantenerse informado sobre las actualizaciones meteorológicas y adoptar medidas preventivas como evitar exposiciones prolongadas al calor intenso o tomar precauciones al transitar por zonas afectadas por lluvia para garantizar la seguridad personal y colectiva durante este período

