En un enfrentamiento correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Verano 2026, San Antonio y Aurora protagonizaron un duelo en el estadio Félix Capriles de Cochabamba que terminó con un empate 1-1. Pese a la entrega y el esfuerzo mostrados por ambos conjuntos, el partido dejó una sensación de falta de claridad en la propuesta futbolística, evidenciando carencias en la elaboración y concreción ofensiva.
El marcador se abrió temprano en el encuentro, cuando Alexis Medina logró capitalizar una jugada bien hilvanada por San Antonio. Recibiendo un pase al espacio por el sector derecho, Medina controló con precisión y superó en el mano a mano al guardameta Cordano con un disparo cruzado que inauguró el marcador a los 22 minutos. Este tanto reflejó la capacidad del conjunto visitante para aprovechar momentos puntuales de eficacia ofensiva.
Sin embargo, la respuesta de Aurora fue inmediata y contundente. Apenas dos minutos después, Miyel Ortíz protagonizó una brillante acción individual que recorrió gran parte del mediocampo local. Con habilidad para sortear rivales y mantener el control del balón, Ortíz llegó hasta el área rival donde ejecutó un remate en media vuelta, casi cayéndose, que dejó sin opciones al portero Giossa y puso la igualdad en 1-1. Este gol evidenció la capacidad individual del equipo cochabambino para generar peligro incluso ante una defensa organizada.
A lo largo de la primera mitad, Aurora dominó la posesión del balón con un 60% frente al 40% de San Antonio, apoyado principalmente en la labor creativa de Junior Sánchez como conductor del juego. Sin embargo, esta superioridad territorial no se tradujo en ocasiones claras o peligro concreto sobre el arco contrario. La falta de profundidad y elaboración colectiva limitó las posibilidades ofensivas y mantuvo el partido abierto pero sin desequilibrios significativos.
En el segundo tiempo, la dinámica se mantuvo similar: ambos equipos mostraron mucha entrega física pero escasa conexión en su juego asociado. El trámite se volvió desprolijo debido a un exceso de pelotazos largos que impidieron desarrollar jugadas elaboradas y una identidad colectiva definida. Por momentos pareció que ninguno pudo plasmar durante los 90 minutos una idea futbolística clara trabajada durante la semana, lo que resultó en un partido intenso pero sin grandes momentos destacados.
Aurora intentó cambiar esta situación realizando tres variantes tácticas que aportaron mayor movilidad al equipo. No obstante, estas modificaciones no fueron suficientes para generar ocasiones claras ni para superar las dificultades en la definición frente al arco rival. La falta de eficacia terminó por impedir que cualquiera de los dos equipos lograra tomar la ventaja definitiva.
El empate final deja más dudas e incertidumbres que certezas respecto a ambos planteles, especialmente para San Antonio. El conjunto visitante deberá replantear aspectos importantes en su funcionamiento si quiere mejorar su rendimiento en las próximas competencias. La necesidad es aún más apremiante debido a su próximo compromiso internacional por la Copa Sudamericana ante Blooming, programado para el 4 de marzo en el estadio Tahuichi. Este desafío exigirá ajustes urgentes para fortalecer tanto su estructura defensiva como su capacidad ofensiva si pretende avanzar con éxito en dicho torneo.
En resumen, el encuentro entre San Antonio y Aurora mostró entrega y voluntad pero también evidenció carencias técnicas y tácticas que deberán ser corregidas para afrontar desafíos futuros con mayor solidez y eficacia sobre el terreno de juego. El empate deja abierta la expectativa sobre cómo ambos equipos podrán evolucionar a partir de este resultado en sus respectivas competiciones venideras

