En el marco del tradicional Carnaval de Oruro, una de las celebraciones culturales más emblemáticas y representativas de Bolivia, el presidente Rodrigo Paz participó activamente en el Sábado de Peregrinación dedicado a la Virgen del Socavón. Este evento, que se desarrolla en pleno corazón del carnaval, reúne a miles de fieles y turistas que rinden homenaje a esta figura religiosa profundamente arraigada en la identidad boliviana. La presencia del mandatario en esta festividad no solo resaltó la importancia cultural y espiritual del acontecimiento, sino que también permitió un espacio para un mensaje de unidad nacional.
Durante su recorrido por la emblemática Plaza 10 de Febrero, un lugar cargado de historia y significado para la ciudad y el país, el presidente Paz enfatizó la necesidad de fortalecer los lazos entre los bolivianos a través del amor y la buena fe. En sus palabras destacó que la cultura tiene un poder superior a las divisiones políticas o sociales que puedan existir dentro del país. Para él, el folclore no es solo una expresión artística o una tradición ancestral, sino un verdadero hilo conductor que une a las distintas regiones y pueblos bolivianos bajo una misma identidad compartida.
Este llamado a la unidad se produce en un contexto donde Bolivia enfrenta diversos desafíos sociales y políticos, lo que hace aún más relevante la invitación presidencial a dejar atrás el odio y las diferencias para avanzar hacia un futuro común. La elección del Carnaval de Oruro como escenario para este mensaje cobra especial significado, dado que esta fiesta es reconocida internacionalmente por su riqueza cultural y fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por su valor histórico y simbólico.
A lo largo del recorrido por la plaza, Rodrigo Paz estuvo acompañado por figuras destacadas del ámbito político y diplomático nacional, como su esposa, el canciller Fernando Aramayo y el senador Branko Marinkovic, quien además es candidato a gobernador de Santa Cruz y miembro del partido Libre. Su acompañamiento refleja la importancia política que tiene esta festividad como espacio de encuentro y diálogo entre diferentes sectores políticos y sociales.
El Carnaval de Oruro se caracteriza por sus danzas tradicionales que combinan elementos indígenas con influencias españolas, representando episodios históricos y leyendas locales. Estas danzas no solo son una muestra artística impresionante sino también una manifestación profunda de fe y devoción hacia la Virgen del Socavón. La participación presidencial durante uno de los días centrales del carnaval subraya el compromiso institucional con la preservación y promoción de estas manifestaciones culturales.
En definitiva, la intervención del presidente Rodrigo Paz durante el Sábado de Peregrinación en honor a la Virgen del Socavón fue más allá de una simple presencia protocolar. Fue un acto simbólico cargado de significado para toda Bolivia, que buscó reforzar los valores comunes basados en la cultura, la espiritualidad y la convivencia pacífica. Su llamado a actuar con amor y buena fe invita a todos los bolivianos a reconocer en sus raíces culturales un punto fundamental para construir un país más unido y resiliente frente a sus desafíos actuales

