Ronald Raldes reapareció públicamente este sábado, ofreciendo una extensa conferencia de prensa tras ser habilitado nuevamente por el Tribunal de Ética de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). El dirigente, suspendido desde julio y acusado en un caso relacionado con una presunta conspiración contra el presidente federativo Fernando Costa, retomó el liderazgo del club y aseguró que su regreso “nunca estuvo en duda”.
Raldes comenzó su intervención leyendo un comunicado dirigido a la afición del club, en el que expresó su gratitud a Dios, a los socios y, especialmente, a su familia, a quienes calificó como el soporte fundamental durante los momentos más difíciles del proceso. Reconoció que su familia atravesó días y noches de gran preocupación ante las falsas acusaciones que circularon en redes sociales.
El dirigente afirmó que nunca tuvo la intención de perjudicar al club y aseguró que las imputaciones en su contra se irán aclarando progresivamente, subrayando que su inocencia se está demostrando conforme avanza la revisión del caso. Reafirmó con firmeza que su retorno a la presidencia del club nunca estuvo en duda ni para él ni para su familia.
Uno de los aspectos más destacados de la conferencia fue la presentación de una hoja de ruta para esta nueva etapa. Raldes anunció que se realizará de manera inmediata una auditoría externa, que será supervisada por un comité de socios. Esta revisión abarcará las gestiones correspondientes a los años 2023 a 2025, con el objetivo de evaluar el manejo administrativo y económico del club. El informe final se presentará en un plazo de entre 60 y 90 días. El dirigente aseguró no temer a las conclusiones, ya que actuó siempre pensando en el bienestar institucional.
En medio de un contexto de tensiones internas, Raldes hizo un llamado a la unidad entre socios e hinchas, instando a dejar de lado las divisiones para enfocarse en la reconstrucción y el futuro del club. Esta declaración se produce después de que varias barras organizadas emitieran un comunicado rechazando su regreso y solicitando elecciones anticipadas.
Antes de concluir, Raldes anunció que solicitará una investigación a la CONMEBOL y a la Federación Boliviana de Fútbol debido a la participación, según sus palabras, de personas vinculadas con la “anterior gestión institucional” en actividades internas del club. Considera necesario esclarecer estas situaciones para conocer qué ha ocurrido.
La habilitación de Raldes se dio luego de que el Tribunal de Ética de la FBF revisara la sanción original y determinara que no existían pruebas que lo vincularan con los audios que motivaron el caso. La suspensión fue levantada, aunque se mantuvo una multa económica de 500 dólares. Con el regreso a la presidencia, Raldes inicia un nuevo ciclo marcado por compromisos de transparencia, una auditoría exhaustiva y un llamado a la unidad, en un contexto donde parte de la afición continúa manifestando su rechazo

