Durante la tarde de este lunes, las autoridades policiales informaron que se logró levantar el bloqueo que había sido instalado en la carretera que conecta La Paz con Oruro, restableciendo así la libre circulación de camiones y buses que habían quedado detenidos por varias horas debido a esta medida de presión. Este hecho representa un alivio significativo para los transportistas y usuarios habituales de esta ruta, una vía clave para el tránsito interdepartamental.
El comandante de la Policía de El Alto, Carlos Valencia, detalló que tras mantener conversaciones con los manifestantes, alrededor de las cuatro de la tarde se logró despejar completamente la carretera. La vía fue habilitada sin necesidad de recurrir al uso de la fuerza, lo que indica un manejo dialogado y pacífico del conflicto. Este desenlace es relevante porque permitió evitar confrontaciones que podrían haber escalado en violencia y afectado aún más la movilidad y seguridad en esta importante arteria vial.
El bloqueo fue implementado desde horas de la mañana por dirigentes de juntas vecinales pertenecientes a 37 urbanizaciones de El Alto. Los vecinos se concentraron en el tramo conocido como Layuri–Apacheta, interrumpiendo el tránsito vehicular en ambas direcciones. Esta acción formó parte de una protesta contra lo que denominaron “trameaje” del transporte público, una problemática que afecta directamente a la comunidad y su organización del transporte local. La manifestación generó un impacto considerable en el flujo vehicular, especialmente para los vehículos pesados como camiones y buses, que quedaron varados durante varias horas.
Para mitigar las consecuencias del bloqueo, las autoridades habilitaron rutas alternas; sin embargo, estas vías no eran adecuadas para el tránsito de vehículos grandes. Esto complicó aún más la situación para los transportistas afectados y subraya la importancia estratégica y funcional del tramo bloqueado dentro del sistema vial regional. Las limitaciones en las rutas alternas evidencian la necesidad de mantener abierta y operativa esta carretera principal para garantizar el movimiento eficiente del transporte pesado.
Además, representantes municipales se hicieron presentes en el lugar e indicaron su intención de llevar a cabo reuniones con los movilizados para buscar soluciones consensuadas a las demandas planteadas. Este acercamiento institucional es fundamental para evitar futuras interrupciones y promover un diálogo constructivo entre los diferentes actores involucrados.
La protesta realizada por las juntas vecinales pone en evidencia tensiones existentes relacionadas con la organización y regulación del transporte público en El Alto y sus alrededores. Estas movilizaciones reflejan preocupaciones ciudadanas sobre cómo se gestiona este servicio esencial y cómo afecta a las comunidades locales. El levantamiento pacífico del bloqueo abre una ventana para retomar conversaciones con miras a resolver estas problemáticas sin afectar la movilidad ni generar perjuicios económicos derivados del estancamiento vehicular.
En resumen, el desbloqueo logrado durante esta jornada marca un paso importante hacia la normalización del tránsito en una ruta vital entre La Paz y Oruro. Sin embargo, también pone sobre la mesa desafíos pendientes relacionados con el transporte público y las demandas ciudadanas que motivaron esta manifestación masiva. La atención continua por parte de autoridades locales y policiales será clave para mantener la estabilidad vial y atender las inquietudes expresadas por los vecinos movilizados

