El presidente Rodrigo Paz Pereira se pronunció de manera breve pero clara respecto a la agresión sufrida por un periodista en la ciudad de El Alto, confirmando que las autoridades competentes ya han iniciado una investigación formal sobre el caso. Durante un encuentro con medios de comunicación, el mandatario expresó que se está a la espera de los resultados que arroje la pesquisa liderada por la Policía Nacional y subrayó su intención de no adelantar juicios ni especulaciones que pudieran entorpecer el proceso judicial o sembrar dudas innecesarias en la opinión pública. En este sentido, remarcó que será el Ministerio de Gobierno el encargado de brindar información oficial y responder a las inquietudes relacionadas con el incidente.
Este pronunciamiento presidencial surge en medio de una fuerte denuncia emitida por la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia. Ambas organizaciones hicieron público un comunicado en el que detallan un grave hecho ocurrido en la madrugada del pasado 12, cuando el periodista identificado como F. Jesús Z.S. fue víctima de un secuestro y una agresión violenta mientras se encontraba en El Alto. De acuerdo con lo informado, luego de cubrir un acto relacionado con la campaña electoral, el profesional fue interceptado por personas desconocidas que lo forzaron a subir a un vehículo. Posteriormente, fue trasladado hasta un terreno baldío ubicado en la zona de Kiswaras, donde fue amenazado y atacado con un arma cortopunzante.
La gravedad del ataque ha generado preocupación dentro del gremio periodístico y entre sectores sociales comprometidos con la libertad de expresión, dado que atenta directamente contra la seguridad y los derechos fundamentales de quienes ejercen el periodismo en contextos complejos y sensibles como lo es una campaña electoral. La denuncia conjunta busca visibilizar esta situación para exigir justicia y garantías para los trabajadores de prensa que desempeñan su labor informativa en condiciones adversas.
El presidente Paz Pereira hizo sus declaraciones al respecto después de arribar a Tarija para participar en una tradicional festividad local: la mojazón con agua que forma parte del Carnaval Chapaco 2026. Este evento cultural se desarrolla anualmente en la plaza principal Luis de Fuentes y congrega a personas de todas las edades que celebran esta tradición popular lanzándose agua mutuamente como símbolo festivo durante los días carnavalescos. El mandatario recordó su vínculo histórico con esta celebración al mencionar que durante su gestión como alcalde entre 2015 y 2020 fue responsable de inaugurar esta mojazón instalando cisternas con agua proveniente del río Guadalquivir.
En medio de una intensa ola de calor registrada en el centro urbano tarijeño, Paz Pereira participó activamente junto a su esposa María Elena Urquidi en esta festividad, compartiendo con vecinos y visitantes este momento festivo que representa parte importante del patrimonio cultural local. Su presencia allí contrasta con las tensiones derivadas del caso del periodista agredido, evidenciando las múltiples aristas que enfrenta su gestión presidencial entre asuntos sociales, culturales y políticos.
La confirmación oficial sobre la investigación abierta al incidente ocurrido en El Alto adquiere relevancia no solo por tratarse de un ataque contra un profesional del periodismo sino también por implicar una respuesta institucional frente a hechos violentos ocurridos durante un periodo electoral, lo cual puede afectar tanto el clima político como la percepción ciudadana sobre garantías democráticas fundamentales. La vigilancia pública sobre este caso será determinante para evaluar cómo se protegen los derechos humanos y laborales dentro del país, especialmente cuando están involucrados actores clave para el funcionamiento transparente e informado de la sociedad.
En definitiva, este episodio pone nuevamente sobre el tapete la importancia vital que tiene garantizar condiciones seguras para quienes informan a la ciudadanía, así como también reafirma el compromiso gubernamental expresado por Paz Pereira para dejar actuar a las instancias correspondientes sin interferencias ni presiones externas. Mientras tanto, comunidades locales continúan celebrando sus tradiciones culturales, reflejando así las múltiples dimensiones sociales coexistentes dentro del país bajo escenarios complejos pero también llenos de identidad y participación popular

