El pasado domingo 22 de febrero, en un operativo llevado a cabo por el Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE) de Montero, se logró interceptar una vagoneta que transportaba una importante cantidad de droga. El hecho ocurrió en la carretera Bioceánica, específicamente a la altura de la localidad de Taperas, ubicada en el departamento de Santa Cruz. Esta acción fue confirmada y detallada al día siguiente por Ernesto Justiniano, viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, quien destacó la relevancia del operativo dentro del marco de la lucha contra el narcotráfico.
La intervención se realizó con base en labores de inteligencia previas que permitieron identificar el vehículo sospechoso en tránsito. Posteriormente, la vagoneta fue sometida a una requisa exhaustiva llevada a cabo en instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCN), bajo la supervisión funcional del Ministerio Público. Este procedimiento minucioso permitió descubrir que la droga estaba oculta mediante una modalidad compleja y calculada: se hallaron 3.015 cápsulas con forma ovoide, tres paquetes tipo ladrillo y un total aproximado de 41,4 kilogramos de cocaína base distribuidos en distintos compartimentos del vehículo.
La droga no estaba almacenada en un solo lugar, sino que se encontraba estratégicamente fraccionada para dificultar su detección. Entre los espacios utilizados para ocultar las sustancias ilícitas estaban los asientos del automóvil, la caja de cambios e incluso la llanta de auxilio. Esta forma particular de distribuir la carga evidencia una planificación dirigida a facilitar la entrega al detalle y a evadir controles policiales, lo cual refleja un nivel sofisticado dentro de las operaciones logísticas del narcotráfico.
En el marco del operativo también fueron aprehendidas dos personas vinculadas directamente con el transporte del cargamento ilegal. Además, se procedió al secuestro tanto del vehículo como de varios teléfonos celulares encontrados en poder de los detenidos. La incautación no solo representa un duro golpe económico para las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito de drogas, sino que también contribuye a desarticular sus estructuras organizativas al afectar las rutas y métodos empleados para movilizar este tipo de sustancias.
El viceministro Ernesto Justiniano resaltó que esta acción forma parte de una estrategia sostenida destinada a golpear la logística del narcotráfico y disminuir su capacidad operativa. Cada cápsula incautada representa una dosis menos que llegaría a las calles, lo que contribuye directamente a reducir el consumo y los problemas sociales asociados. De esta manera, las fuerzas especializadas continúan trabajando con un enfoque integral que combina inteligencia, coordinación institucional y acciones operativas para combatir eficazmente el flagelo del narcotráfico.
Este caso pone en evidencia no solo los desafíos constantes que enfrentan las autoridades para controlar el tráfico ilegal en zonas estratégicas como la carretera Bioceánica, sino también la importancia del trabajo conjunto entre diferentes organismos estatales para lograr resultados contundentes. La detección e incautación realizada en Taperas reafirma el compromiso gubernamental por proteger a la población y mantener la seguridad social frente a actividades ilícitas que generan violencia y deterioro comunitario

