En un operativo conjunto llevado a cabo en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz, las autoridades bolivianas lograron la incautación de una considerable cantidad de marihuana líquida, que superó los 356 kilogramos. Esta sustancia estaba camuflada de manera sofisticada dentro de dispositivos electrónicos y maquinaria industrial, que habían sido enviados desde Estados Unidos en dos cargas aéreas diferentes. El hallazgo se produjo gracias a un meticuloso trabajo de control y vigilancia implementado en el marco del plan “Alerta Aeropuerto”, que involucra la coordinación entre la Aduana Nacional, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) y el Ministerio Público.
Las encomiendas, con origen en Miami, despertaron sospechas durante su almacenamiento debido a inconsistencias detectadas en las bodegas del aeropuerto. Ante esta situación, se procedió a realizar una inspección técnica exhaustiva apoyada por la unidad canina especializada en detectar sustancias ilícitas. Fue entonces cuando se descubrió que la droga estaba oculta dentro de compartimentos prefabricados insertados en diversos aparatos como amplificadores de sonido, bombas de agua y otros equipos tanto electrónicos como industriales. Esta modalidad representa una nueva estrategia utilizada por los narcotraficantes para evadir los controles aduaneros tradicionales, aprovechando la complejidad y variedad de los dispositivos tecnológicos para camuflar la droga.
Las pruebas realizadas in situ confirmaron que la sustancia incautada correspondía a marihuana en estado húmedo o líquida, una forma poco común pero creciente dentro del tráfico internacional de drogas. En la primera intervención se lograron decomisar 5.050 gramos, mientras que en la segunda operación el peso alcanzó los 351.700 gramos, sumando así un total aproximado de 356 kilogramos. Esta cantidad revela no solo el volumen significativo del cargamento sino también la capacidad operativa desplegada por las autoridades para detectar este tipo de envíos ilegales.
Tras el decomiso, la marihuana fue trasladada a las instalaciones de la FELCN donde permanece bajo estricta cadena de custodia para garantizar su preservación como evidencia clave en las investigaciones judiciales. Paralelamente, el Ministerio Público ha asumido el liderazgo en el proceso investigativo con el objetivo de determinar responsabilidades penales y analizar minuciosamente toda la documentación relacionada con los envíos interceptados. Este paso es fundamental para desarticular posibles redes criminales involucradas y evitar futuros intentos similares.
Las autoridades han señalado que este caso pone al descubierto nuevas modalidades empleadas por organizaciones transnacionales dedicadas al tráfico ilícito de drogas, las cuales utilizan equipos tecnológicos como medio para ocultar sustancias prohibidas. En respuesta a este desafío creciente, se ha anunciado un refuerzo significativo en los controles realizados no solo en terminales aeroportuarias sino también en todos los puntos oficiales de ingreso al país. Este fortalecimiento busca prevenir y reducir el ingreso ilegal de drogas mediante técnicas cada vez más sofisticadas, resguardando así la seguridad nacional y contribuyendo a combatir eficazmente el narcotráfico internacional.
La detección e incautación de esta importante cantidad de marihuana líquida representa un avance relevante dentro del combate antidrogas en Bolivia, evidenciando tanto la capacidad técnica como operativa desplegada por las fuerzas especializadas en materia aduanera y policial. Además, subraya la importancia del trabajo coordinado entre diferentes instituciones estatales para enfrentar amenazas complejas que requieren respuestas integrales y adaptadas a las nuevas formas empleadas por quienes intentan vulnerar los controles legales establecidos. Este hecho cobra especial relevancia para la población al contribuir a limitar la circulación ilícita de sustancias nocivas cuya distribución puede derivar en graves consecuencias sociales y sanitarias a nivel local y regional

