Durante el encuentro de Champions League frente al Slavia de Praga, el centrocampista tuvo que abandonar el campo debido a molestias musculares, generando preocupación en el cuerpo técnico. La lesión se produjo cuando el marcador reflejaba un empate 2-2 y se llevaban disputados quince minutos de la segunda mitad. Ante esta situación, el entrenador Hansi Flick enfrentó un contratiempo significativo en una fase decisiva de la temporada.
Las primeras evaluaciones médicas indicaron que la lesión no parece ser de gravedad, motivo por el cual se decidió realizar el cambio para evitar un agravamiento. No obstante, el jugador podría permanecer fuera de las canchas durante varias semanas mientras se realizan estudios más detallados.
El futbolista cayó al césped sujetándose la cabeza, lo que motivó la rápida intervención del equipo médico. Tras la revisión inicial, se sospechó un problema muscular, recomendándose su inmediata retirada del terreno de juego para prevenir daños mayores. Esta situación generó frustración en el entrenador, quien había logrado recuperar a la mayoría de los lesionados en el plantel.
En lo que va de la temporada, el centrocampista ha estado ausente en cinco encuentros, incluyendo dos partidos de Champions League y tres de LaLiga. Estas ausencias se deben a un desgarro muscular en cuatro ocasiones y a un problema en los gemelos en otra oportunidad

