En el marco del Foro Económico Mundial que se celebra anualmente en Davos, el presidente Rodrigo Paz Pereira participará con una agenda clara orientada a fortalecer la presencia internacional de Bolivia y a abrir nuevas vías para la inversión, cooperación y financiamiento en sectores estratégicos vinculados al desarrollo sostenible. Entre los focos principales de esta iniciativa destacan la tecnología, las energías renovables, la política de cielos abiertos, la infraestructura y el turismo.
El canciller Fernando Aramayo subrayó que la participación boliviana en este encuentro responde a una estrategia definida, cuyo propósito es posicionar al país en la agenda global, presentar su modelo de desarrollo y detectar oportunidades de colaboración e inversión que estén alineadas con las prioridades nacionales. Para el Gobierno, Davos representa mucho más que un evento protocolar; es una plataforma clave para establecer contactos de alto nivel y transformar esas relaciones en proyectos tangibles.
Este viaje marcará la primera salida internacional del presidente Paz desde su asunción. La delegación oficial, que incluye al canciller Aramayo y al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, partirá el 19 de enero hacia Davos, localidad suiza reconocida como la ciudad más elevada de Europa y sede permanente del foro que convoca a líderes mundiales, empresarios, académicos y representantes sociales.
Aunque en Davos no se toman decisiones vinculantes, el foro es uno de los espacios más influyentes para el diálogo estratégico a nivel global. En este escenario se generan consensos, se consolidan alianzas y se promueven acuerdos de cooperación e inversión en temas cruciales como el crecimiento económico, la estabilidad política, la innovación tecnológica, el cambio climático y la transición energética.
En este contexto, Bolivia buscará avanzar en propuestas de cooperación, inversión y financiamiento para proyectos estratégicos, con especial énfasis en el desarrollo de infraestructura relacionada con una política de cielos abiertos. Esta iniciativa se concibe como un motor para impulsar el turismo y mejorar la conectividad nacional. La Cancillería destaca que la participación activa en estos debates permite a Bolivia adoptar un rol propositivo y acceder directamente a redes globales de financiamiento e inversión.
El sector energético también tendrá un papel destacado en la agenda boliviana. El Gobierno proyecta un impulso decidido hacia las energías limpias, aprovechando el potencial del país en generación eólica, solar e hidroeléctrica, áreas que despiertan un interés creciente entre inversionistas y organismos internacionales.
Asimismo, Bolivia presentará su visión para la creación de un polo tecnológico enfocado en la innovación digital, el desarrollo tecnológico y la incorporación de inteligencia artificial. Esta iniciativa busca materializar el anuncio presidencial de establecer un polo tecnológico en la ciudad de El Alto, como parte de una estrategia para diversificar la producción nacional.
Paralelamente, se desarrollará una agenda de reuniones bilaterales entre el presidente Paz y otros mandatarios y actores internacionales, con el fin de establecer diálogos de alto nivel que permitan convertir contactos en acciones concretas, explorar nuevas alianzas más allá de la región latinoamericana y fortalecer la inserción de Bolivia en los mercados globales de comercio e inversión privada.
El Foro de Davos tendrá lugar del 20 al 24 de enero, periodo durante el cual el presidente Paz continuará ejerciendo sus funciones a distancia. Participará en reuniones de gabinete, encuentros con sectores sociales y conferencias de prensa para realizar anuncios de relevancia nacional, apoyándose en herramientas tecnológicas para el ejercicio de la Presidencia desde el exterior.
Esta modalidad está respaldada por el Decreto Supremo 5515, que autoriza el uso de tecnologías para garantizar la continuidad gubernamental durante la ausencia temporal del mandatario. Aunque esta norma ha sido objeto de cuestionamientos en ciertos sectores por supuestas limitaciones a las atribuciones del vicepresidente y por presuntas inconstitucionalidades, la Cancillería sostiene que todas las acciones del Ejecutivo cuentan con presunción de constitucionalidad hasta que el Tribunal Constitucional emita un pronunciamiento en contrario.
En definitiva, la participación de Bolivia en el Foro de Davos representa un paso estratégico para proyectar al país en un escenario global donde se definen tendencias, se articulan intereses y se abren oportunidades decisivas para su desarrollo económico y social

