El fallecimiento del humorista boliviano David Santalla ha provocado una profunda conmoción en el país, y las expresiones de pesar no se han hecho esperar por parte de las principales autoridades. Este sábado, el presidente Rodrigo Paz emitió un comunicado oficial lamentando la pérdida de quien consideró un entrañable amigo y una figura fundamental en la cultura nacional.
El mandatario destacó que con la partida de Santalla, Bolivia no solo pierde a un artista excepcional, sino también a un hombre capaz de reflejar con maestría el espíritu y las emociones del pueblo a través del humor. Su capacidad para leer el alma boliviana mediante la risa lo convirtió en un referente único, capaz de conectar con las diversas realidades sociales y culturales del país.
En su mensaje, el presidente resaltó la importancia de Santalla como un espejo en el que los bolivianos podían verse reflejados con ternura, crítica y orgullo. Esta visión subraya la función social y cultural que tuvo el humorista, quien supo utilizar el escenario no solo como un espacio para entretener, sino como un verdadero altar de identidad nacional. Su trabajo artístico fue una forma de preservar y valorar las tradiciones y características propias de Bolivia, contribuyendo así a fortalecer el sentido de pertenencia entre sus compatriotas.
David Santalla falleció a los 86 años después de enfrentar una delicada situación de salud provocada por un cáncer. Su muerte ocurrió a las 15:20 horas del sábado 21 de febrero, marcando el fin de una carrera artística que dejó una huella imborrable en la historia cultural del país. El reconocimiento público hacia su persona refleja la importancia que tuvo su legado para generaciones enteras.
Por último, el presidente Paz cerró su comunicado con una emotiva despedida, expresando que aunque Santalla ya no esté físicamente presente, siempre permanecerá vivo en la memoria colectiva del pueblo boliviano. La invocación para que Dios lo tenga en su gloria refleja el respeto y cariño que inspiró durante toda su vida.
Este acontecimiento pone en evidencia cómo figuras artísticas como David Santalla trascienden su rol original para convertirse en símbolos nacionales que contribuyen al tejido social mediante la cultura y el humor. La pérdida representa no solo un vacío en el ámbito artístico sino también un momento para reflexionar sobre la importancia del arte como vehículo para fortalecer identidades y promover valores compartidos

