La ciudad de Sucre fue escenario este lunes de una ceremonia castrense en honor al recién asumido presidente del Estado y capitán general de las Fuerzas Armadas, Rodrigo Paz. Durante el acto, el mandatario dirigió un mensaje a los efectivos militares, instándolos a reafirmar la autoridad estatal en aquellas áreas del país donde el control de las instituciones de seguridad y orden se ha visto comprometido.
En su intervención, el jefe de Estado expresó su profunda preocupación por la persistencia de zonas dentro del territorio nacional donde la presencia de las Fuerzas Armadas y la Policía es limitada o inexistente. Cuestionó la verdadera extensión de la soberanía si existen regiones inaccesibles para las propias fuerzas del orden, subrayando la imperiosa necesidad de restablecer el pleno dominio del Estado en cada rincón de la patria.
El presidente Paz garantizó el apoyo incondicional de su administración a las Fuerzas Armadas para el cabal cumplimiento de sus responsabilidades, tanto en la defensa de las fronteras como en la consolidación de la seguridad y el orden público en el interior del país.
Asimismo, enfatizó que la titularidad de las tierras y regiones reside en la nación en su conjunto, y no en individuos o grupos particulares. Subrayó que todos los ciudadanos bolivianos deben gozar de la libertad de circulación y tránsito por cualquier punto del país sin restricciones impuestas por terceros. En este sentido, encomendó a las Fuerzas Armadas, en colaboración con la Policía Boliviana y otras entidades de seguridad, la misión de salvaguardar este derecho fundamental de libre tránsito para todos los habitantes.
El mandatario fue categórico al afirmar que la época de la complacencia o la inacción ha concluido. Recordó que el Estado, investido de la voluntad popular, tiene la obligación ineludible de aplicar la ley y ejercer su autoridad. Concluyó su mensaje con una firme declaración: ninguna persona o entidad se encuentra por encima de la legislación ni de los intereses superiores de la nación

