La Fundación Luz de Esperanza ha presentado un informe detallado que especifica el equipamiento y el personal necesarios para que el Hospital Materno Infantil pueda atender a pacientes pediátricos oncológicos, en respuesta a la crisis que enfrenta el Hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD). Esta iniciativa busca ofrecer una alternativa viable ante el colapso del sistema de salud pública en la región.
Durante una reciente inspección realizada por la Comisión Nacional de Salud, se evidenciaron importantes deficiencias en la infraestructura y atención médica, especialmente en el área de oncología pediátrica. Las familias de niños con cáncer manifestaron su preocupación por la falta de condiciones adecuadas, solicitando con urgencia un mejor equipamiento, mayor personal especializado y la finalización del Hospital Oncológico, cuya construcción lleva años paralizada.
En este contexto, la Fundación Luz de Esperanza, que acompaña a pacientes infantiles con cáncer, organizó mesas técnicas con profesionales de la salud y familiares para definir un plan que garantice una atención segura y digna mientras se concluye el hospital especializado. Actualmente, el tratamiento se brinda en el HRSJD, donde las condiciones no son óptimas para pacientes oncológicos, lo que aumenta los riesgos durante un proceso delicado.
Como solución inmediata, se propone trasladar la Unidad de Oncología Pediátrica al Hospital Materno Infantil Dr. Juan Manuel Jijena Durán, un centro que cuenta con mejores instalaciones para la atención integral de estos pacientes. La fundación detalló los recursos humanos necesarios, que incluyen bioquímicos con experiencia en oncología pediátrica, enfermeras especializadas, pediatras y farmacéuticos, además del equipamiento básico indispensable, como agitadores de plaquetas, campanas de flujo laminar, carros para tratamiento y curaciones, así como mobiliario y dispositivos tecnológicos.
Asimismo, se plantea que este servicio funcione de manera continua, las 24 horas del día y los siete días de la semana, para asegurar atención constante en casos de emergencia, transfusiones y derivaciones.
Desde la organización, se enfatiza que esta propuesta no solo responde a una necesidad técnica, sino también a un compromiso humanitario. Se busca que los niños con cáncer reciban atención en un ambiente que proteja su salud física y emocional, reconociendo la urgencia que implica esta enfermedad.
A pesar de que estas demandas han sido presentadas en diversas ocasiones sin avances significativos, la reciente visita de la comisión nacional y el apoyo de autoridades legislativas han generado un nuevo impulso. En particular, se destacó el compromiso de una diputada local que se ha mostrado dispuesta a colaborar para concretar el traslado de la unidad oncológica al hospital materno.
Por otro lado, desde el Consejo Departamental de Salud se valoró la inspección como un paso positivo para diagnosticar las problemáticas y se solicitó que las soluciones comiencen a implementarse antes del próximo mes de abril, coincidiendo con el aniversario regional, como muestra de voluntad política. Se reconocieron deficiencias graves, tales como la falta de medicamentos, la escasez de personal y la necesidad de una auditoría para evaluar la productividad y reasignar funciones en el sistema hospitalario.
En relación con la obra del Hospital Oncológico, la comisión constató que continúa paralizada, situación atribuida en parte a pagos pendientes a contratistas. Autoridades se comprometieron a gestionar recursos y resolver los obstáculos financieros para reactivar el proyecto.
Finalmente, el HRSJD enfrenta múltiples problemas estructurales y de recursos humanos que evidencian la urgencia de reorganizar el sistema hospitalario local. Para las familias de pacientes oncológicos, estas medidas son cruciales, pues representan la diferencia entre la vida y la muerte

