La Fundación Luz de Esperanza ha presentado un informe detallado que especifica los equipos y el personal necesarios para que el Hospital Materno Infantil pueda atender a pacientes pediátricos oncológicos, buscando aliviar la saturación que enfrenta actualmente el Hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD).
Recientemente, una inspección realizada por la Comisión Nacional de Salud en Tarija reveló serias deficiencias en el sistema público de salud del departamento. Entre las múltiples problemáticas detectadas, la situación de los niños con cáncer y sus familias destacó como una de las más urgentes. Estos pacientes requieren condiciones adecuadas, equipamiento especializado y un equipo médico capacitado, además de la finalización pendiente del Hospital Oncológico, cuya construcción lleva más de diez años sin concluirse.
La Fundación Luz de Esperanza, que acompaña a niños con cáncer en la región, ha sostenido reuniones técnicas con especialistas y familiares para definir un conjunto de necesidades que garanticen una atención segura y digna mientras se avanza en la conclusión del Hospital Oncológico. Actualmente, los tratamientos pediátricos oncológicos se brindan en el HRSJD, pero las instalaciones no cumplen con los estándares necesarios para este tipo de atención, lo que pone en riesgo la salud de los pacientes.
Ante la demora en la finalización del Hospital Oncológico, la fundación propone trasladar la Unidad de Oncología Pediátrica al Hospital Materno Infantil Dr. Juan Manuel Jijena Durán, un centro que cuenta con mejores condiciones para brindar atención integral a estos pacientes. Para que esta propuesta sea viable, se ha elaborado un listado con los recursos humanos y equipamiento indispensables, tomando en cuenta el personal y equipos existentes, así como la posibilidad de transferir profesionales desde el HRSJD.
Entre los requerimientos prioritarios se incluyen la incorporación de bioquímicos especializados en oncología pediátrica para el laboratorio, enfermeras con experiencia en terapia intensiva, pediatras, farmacéuticos y auxiliares de enfermería. En cuanto a equipamiento, se necesitan dispositivos como agitadores de plaquetas, campanas de flujo laminar, carros para tratamiento y curaciones, además de mobiliario y equipos tecnológicos básicos como computadoras, impresoras y aires acondicionados. Asimismo, se solicita que el servicio funcione de manera ininterrumpida las 24 horas, los siete días de la semana, para garantizar atención continua y manejo de emergencias.
La Fundación enfatiza que esta iniciativa no solo representa una solución técnica, sino también un acto de justicia y humanidad, al ofrecer a los niños y sus familias un entorno digno y seguro que cuide tanto su salud física como su bienestar emocional.
Aunque estas demandas han sido planteadas en múltiples ocasiones sin avances significativos, la reciente visita de la comisión nacional y la intervención de parlamentarias han impulsado un nuevo compromiso. En particular, la diputada Karina Liebers ha manifestado su disposición para apoyar la implementación del traslado de la oncología pediátrica al Hospital Materno Infantil.
Desde el Consejo Departamental de Salud se considera que la inspección realizada es un paso alentador, ya que permitió identificar las problemáticas estructurales y solicitar que las soluciones comiencen a aplicarse antes de abril, coincidiendo con el aniversario del departamento, como muestra de voluntad política. Entre las deficiencias detectadas se encuentran la falta de medicamentos, déficit de personal, necesidad de auditorías y reorganización de funciones, así como la evaluación de la productividad médica, aspectos que serán abordados por el Ministerio de Salud.
En el contexto actual de crisis económica, se subraya la responsabilidad del Estado de fortalecer el sistema público de salud, dado que muchas familias no pueden acceder a servicios privados.
Por otra parte, la inspección al Hospital Oncológico confirmó que la obra permanece paralizada, situación atribuida principalmente a retrasos en los pagos a los trabajadores. Las autoridades se comprometieron a gestionar ante el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para resolver estos inconvenientes y reactivar la construcción. En cuanto al Hospital Regional San Juan de Dios, se identificaron problemas como infraestructura deteriorada, equipamiento obsoleto, escasez de personal y baja productividad, lo que evidencia la necesidad urgente de reorganizar el sistema hospitalario en la región.
Para las familias de niños con cáncer, la situación trasciende lo técnico y administrativo, convirtiéndose en una cuestión vital que demanda respuestas inmediatas

