Christian Figueroa asumió recientemente el cargo de Director General Ejecutivo del Club Oriente Petrolero y se dirigió a socios e hinchas mediante un comunicado en el que expresó su compromiso con la institución. En sus palabras, destacó que el club representa mucho más que un equipo: es identidad, historia y, sobre todo, un pueblo unido.
Figueroa subrayó que la gestión actual no responde a intereses individuales ni a un grupo específico dentro del directorio, sino que pertenece al conjunto de la comunidad orientista. Aseguró que cada decisión estará fundamentada en la transparencia, la responsabilidad y el amor genuino por los colores del club.
Reconociendo las dificultades deportivas, institucionales y económicas que ha enfrentado la entidad, el nuevo director enfatizó que la fortaleza de Oriente Petrolero reside en la unión de su gente ante las adversidades. Recalcó que, pese a los obstáculos, la cohesión del orientismo es imparable.
Además, planteó un desafío para socios e hinchas: lograr una unidad auténtica, libre de divisiones y de intereses particulares. Resaltó la necesidad de consolidar la relación con la Federación Boliviana de Fútbol y el sistema federativo en general. Entre las prioridades de su gestión mencionó el desarrollo serio de las divisiones menores, la formación de futbolistas propios y la defensa institucional del club tanto dentro como fuera del terreno de juego.
Para concluir, Figueroa hizo un llamado a todos los actores vinculados al club —socios, jugadores, cuerpo técnico y personal administrativo— a comprometerse plenamente con el proyecto. Afirmó que no habrá lugar para la improvisación ni para el conformismo, y aseguró que la búsqueda será siempre la excelencia, basada en el trabajo constante y la construcción colectiva del futuro del club refinero

