El director del Matadero Municipal, Rodrigo Callisaya, confirmó una reducción en el costo del faeneo de ganado vacuno debido a una mayor disponibilidad de animales en la región. Sin embargo, aún no se ha determinado si esta disminución se refleja en el precio final de la carne para los consumidores.
Según explicó Callisaya, el precio por kilogramo de peso vivo en el matadero ha descendido entre tres y cuatro bolivianos, un cambio que ha generado satisfacción en la administración del establecimiento. Esta mejora se produce en un momento clave, ya que diciembre es un mes de alta demanda por las festividades y actividades escolares, lo que multiplica por tres la faena habitual.
El director atribuyó esta baja principalmente al aumento en la oferta de ganado, así como a un mayor control sobre el contrabando de animales, factores que contribuyen a la tendencia a la baja en los precios. No obstante, reconoció que no posee información precisa sobre la evolución del costo de la carne en los mercados locales.
En comunicación con representantes del sector ganadero, se ha señalado que los precios se mantienen estables, lo cual también es considerado positivo. La expectativa es que la reducción en el precio del kilogramo vivo pueda eventualmente beneficiar al consumidor final, especialmente en productos populares durante las festividades como la picana

