El Ministerio de Medio Ambiente y Agua ha concedido la autorización ambiental para el desarrollo del proyecto de exploración del pozo Domo Oso X3, ubicado en la Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariquia, una decisión que se produce en medio de la persistente oposición de las comunidades locales.
Este permiso formal, identificado bajo el número 2134/2025, habilita a una compañía de hidrocarburos a iniciar operaciones en la zona, tras haber satisfecho los criterios ambientales básicos exigidos por la normativa. El documento oficial lleva la rúbrica de Gilvio Janayo Caricari, quien ejerce como viceministro de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y Desarrollo Forestal en Bolivia.
Según análisis de Jorge Campanini, investigador del Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), la expedición del permiso ambiental se concretó el 10 de julio, aunque su divulgación pública no ocurrió hasta el 13 de septiembre. Para Campanini, esta acción gubernamental refleja una postura particular en relación con las operaciones de hidrocarburos, especialmente en un contexto donde existen litigios pendientes contra residentes de Chiquiacá. El especialista sostiene que la determinación de los pobladores de proteger la zona de amortiguamiento de Tariquia no fue tomada en cuenta, y que la compañía encargada, descrita como brasileña, ahora carece de impedimentos para iniciar la exploración.
Mientras tanto, el Comité Pro Intereses de Tarija, junto a otras organizaciones relevantes, ha optado por no emitir declaraciones respecto a la luz verde concedida a la petrolera. Esta autorización allana el camino para las fases iniciales del proyecto de exploración del pozo Domo Oso X3, incluyendo la preparación del terreno y la instalación de los equipos necesarios, en una perforación que se estima alberga un potencial de 2.8 trillones de pies cúbicos de gas natural

