Máximo Mamani vivió su primera experiencia oficial con la selección boliviana durante el amistoso que finalizó con un empate 1-1 frente a Panamá en Tarija. El mediocampista ingresó al campo de juego en el minuto 64, recibiendo una cálida ovación por parte de los aficionados presentes. Aunque mostró algunos destellos de su habilidad, el tiempo en cancha fue limitado para que pudiera influir de manera decisiva en el encuentro.
Durante su breve participación, Mamani intentó integrarse en el ritmo del partido, aunque se evidenció cierta ansiedad y un exceso de energía, aspectos comunes en jugadores jóvenes que aún se encuentran en proceso de adaptación a la alta competencia del fútbol profesional.
Hasta hace poco, Mamani formaba parte del equipo reserva de Vélez Sarsfield en Argentina. Tras obtener la nacionalidad boliviana, fichó por Always Ready, club que le brindó la oportunidad de debutar en el fútbol profesional boliviano a sus 20 años.
Este encuentro marcó su debut absoluto con la selección nacional, ya que no había tenido participación previa en la selección mayor ni en torneos internacionales oficiales. Su rendimiento generó buenas expectativas y dejó una impresión positiva en el cuerpo técnico y la afición.
El entrenador valoró el entusiasmo y compromiso mostrado por Mamani, resaltando que jugadores jóvenes como él representan una inversión de cara al futuro del equipo nacional. Sus condiciones físicas y técnicas son prometedoras y podrían ser de gran aporte en los próximos compromisos.
El volante tendrá una nueva oportunidad para demostrar su potencial en el próximo partido contra México, programado para el domingo. Este encuentro será clave para que Mamani consolide su lugar en el equipo y responda a las expectativas tanto del cuerpo técnico como de los seguidores de la Verde

