El regreso de Marcelo Martins Moreno a Oriente Petrolero representa un hecho significativo tanto para el club como para el fútbol boliviano en general. Conocido afectuosamente como el “Flecheiro”, Martins firmó un contrato inicial por seis meses con el equipo albiverde, pero no se descarta que su vínculo se extienda hasta el final de la temporada, con la posibilidad de que concluya allí su exitosa carrera profesional. Esta decisión marca un retorno emotivo y estratégico para un futbolista que inició su trayectoria en las divisiones formativas de Oriente Petrolero, consolidándose posteriormente como uno de los máximos referentes del deporte nacional.
Nacido en Santa Cruz de la Sierra en 1987, Martins comenzó a dar sus primeros pasos en el fútbol profesional entre 2003 y 2004 con Oriente Petrolero, institución que lo vio crecer y desarrollar sus habilidades. Su salida hacia el exterior lo llevó a recorrer una extensa carrera internacional que incluyó etapas en clubes de Brasil, Ucrania, Alemania, Inglaterra y China, además de otros equipos sudamericanos. Esta vasta experiencia le otorgó un bagaje invaluable y lo posicionó como uno de los goleadores más destacados de Bolivia. Ahora, su retorno a casa no solo representa un cierre simbólico a su trayectoria deportiva, sino también una oportunidad para aportar al equipo desde la experiencia y el liderazgo.
Más allá del componente sentimental, la incorporación de Martins responde a una necesidad deportiva urgente. La selección nacional enfrenta actualmente una preocupante falta de contundencia ofensiva. En los últimos partidos disputados por “La Verde”, solo se ha registrado un gol anotado y este vino desde una posición poco habitual: fue convertido por Rochet Gómez, un defensor central. Esta carencia ofensiva genera inquietud de cara al repechaje internacional programado para marzo, una instancia decisiva para las aspiraciones bolivianas en las eliminatorias mundialistas. La llegada del “Flecheiro” se plantea entonces como una solución estratégica para revitalizar el ataque tanto en el club como en la selección.
Martins portará la camiseta número 9 en Oriente Petrolero, un dorsal emblemático que históricamente se asocia con los máximos goleadores y referentes ofensivos del equipo. Su incorporación al plantel se espera en los próximos días para integrarse a los entrenamientos bajo la dirección del nuevo cuerpo técnico. La participación del delantero será clave en competencias inmediatas como la Copa de Verano 2026, donde se buscará fortalecer al equipo con su presencia física y capacidad goleadora. Además, su rendimiento es visto con optimismo para influir positivamente en el rendimiento ofensivo del combinado nacional.
La trayectoria internacional del delantero es amplia y diversa. En Brasil defendió los colores de Esporte Clube Vitória, Cruzeiro Esporte Clube —donde cerró parte importante de su carrera— Grêmio y Flamengo; mientras que en Europa tuvo pasos por clubes destacados como FC Shakhtar Donetsk en Ucrania, Werder Bremen en Alemania y Wigan Athletic en Inglaterra. También exploró el fútbol asiático jugando para Changchun Yatai y Wuhan Zall F.C., ambas instituciones chinas. En Sudamérica sumó experiencia además con Cerro Porteño y Independiente del Valle antes de regresar finalmente a Bolivia. Esta amplia trayectoria no solo enriqueció su juego sino que le permitió consolidarse como uno de los máximos goleadores históricos del fútbol boliviano.
En definitiva, el retorno de Marcelo Martins Moreno a Oriente Petrolero es una noticia cargada de simbolismo e importancia práctica. Para la afición albiverde significa recuperar a uno de sus ídolos históricos; para la selección nacional representa una esperanza renovada ante un escenario ofensivo complicado; y para el propio jugador implica cerrar un ciclo iniciado hace casi dos décadas en casa propia. Su presencia promete aportar experiencia, capacidad goleadora y liderazgo justo cuando ambos escenarios futbolísticos demandan refuerzos capaces de marcar la diferencia sobre el campo de juego. El “Flecheiro” vuelve al lugar donde todo comenzó para escribir un nuevo capítulo decisivo tanto a nivel personal como colectivo

