En un mensaje emitido para conmemorar los primeros 100 días de su gestión, el presidente Rodrigo Paz hizo un balance de las acciones emprendidas por su Gobierno, destacando avances significativos en la estabilización económica y la reducción del déficit fiscal. A pesar de estos logros, reconoció que el camino por delante aún presenta desafíos importantes y anunció que en los próximos meses se impulsarán nuevas iniciativas legislativas y administrativas para consolidar la recuperación del país.
Paz utilizó una metáfora marítima para describir la situación encontrada al asumir el poder, señalando que recibió un “barco” prácticamente hundido. Este simbolismo reflejó la gravedad de la crisis heredada, caracterizada por una economía inestable y un Estado con problemas estructurales profundos. Sin embargo, enfatizó que gracias a una serie de medidas orientadas a combatir la corrupción, reducir el déficit fiscal y estabilizar el tipo de cambio del dólar, se logró poner ese “barco” a flote. Ahora, según el mandatario, es momento de comenzar a navegar hacia un futuro más sólido mediante la implementación de nuevas leyes, decretos y acuerdos con la sociedad civil.
La prioridad inicial de esta administración fue enfrentar lo que calificó como un “Estado tranca”, una expresión que alude a la paralización o bloqueo en el funcionamiento adecuado de las instituciones públicas. En este sentido, uno de los temas centrales abordados fue la ordenación de las cuentas públicas. En particular, Paz defendió con firmeza la eliminación de la subvención a los combustibles, una medida polémica pero considerada necesaria por el Gobierno. Argumentó que dicha subvención llevaba años distorsionando la economía nacional y fomentando prácticas ilícitas como el contrabando y la corrupción. Según sus declaraciones, aproximadamente un 40% del monto destinado a estas ayudas terminaba beneficiando a grupos minoritarios mediante actos fraudulentos.
El impacto positivo de esta medida se reflejó en una reducción significativa del déficit fiscal, el cual fue comparado por Paz con una “garrapata” que drenaba los recursos económicos del país. Además, destacó que se logró estabilizar el tipo de cambio del dólar frente a la moneda nacional, un factor clave para brindar certidumbre tanto a inversionistas como a ciudadanos comunes. A pesar de estos avances, subrayó que las condiciones económicas siguen siendo complejas y requieren esfuerzos continuos.
En materia institucional, el Gobierno emprendió una revisión exhaustiva en diversos ministerios y más de cien empresas estatales. Estas entidades habían llevado adelante inversiones millonarias en años recientes pero no presentaban cuentas claras ni transparentes. Esta auditoría busca mejorar la gestión pública y garantizar un uso responsable y eficiente de los recursos estatales.
De cara al futuro normativo, Paz anunció que presentará proyectos importantes como una nueva ley de hidrocarburos y otra destinada al sector minero. Estas iniciativas tienen como objetivo fortalecer la seguridad jurídica y fomentar un ambiente propicio para atraer inversiones nacionales e internacionales. El presidente insistió en que para lograr estos fines es indispensable contar con leyes firmes que otorguen garantías claras a todos los actores económicos.
En cuanto a las relaciones internacionales, destacó gestiones orientadas a abrir puertas hacia mercados globales y fortalecer alianzas estratégicas. Mencionó especialmente la participación activa de Bolivia en el Mercosur y encuentros recientes con mandatarios del continente durante una cumbre en Panamá. Asimismo, hizo referencia a avances positivos en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, la Unión Europea y países vecinos.
Finalmente, Paz criticó duramente a sectores vinculados a lo que denominó “vieja política”, acusándolos de intentar desestabilizar su gestión mediante acciones contrarias al interés nacional. En ese contexto advirtió que el año 2026 será fundamental para consolidar los avances realizados hasta ahora: será tiempo para “ordenar la casa” y fortalecer las instituciones públicas con miras a garantizar estabilidad política y económica duradera.
Este mensaje presidencial pone en evidencia no solo los retos enfrentados sino también el compromiso gubernamental por superar dificultades estructurales históricas. La recuperación económica iniciada constituye un paso relevante para mejorar las condiciones sociales del país, aunque queda claro que se requiere continuidad en las reformas e inclusión social para alcanzar un desarrollo sostenible e integral en beneficio de toda la población

