Las intensas lluvias que continúan azotando el norte de La Paz han causado graves estragos en el municipio de Tipuani, ubicado en la región subandina de la provincia Larecaja. Durante la madrugada, una fuerte precipitación provocó el desbordamiento de riachuelos y arroyos, generando daños significativos en varias comunidades. El caudal de agua descendió con gran fuerza, sorprendiendo a los habitantes y ocasionando el colapso de viviendas, familias atrapadas y zonas incomunicadas.
Según informes locales, los arroyos Naranjani, Río Seco y Sunturi experimentaron un aumento súbito en su nivel, lo que agravó la emergencia en la zona. Hasta el momento, se han registrado al menos una docena de viviendas derrumbadas solo en Tipuani, aunque el total de daños aún está en proceso de evaluación. La falta de presencia estatal ha sido señalada como un factor preocupante, ya que las labores de protección y rescate están siendo lideradas principalmente por cooperativas locales.
El desbordamiento del arroyo Naranjani dejó a varias familias atrapadas en sus hogares, con dificultades para desplazarse debido a la fuerza del agua que bloquea caminos y accesos. En respuesta, se han desplegado operaciones de emergencia para evaluar el impacto y brindar asistencia a los afectados.
En particular, la comunidad de La Rinconada, una de las más perjudicadas, enfrenta una situación crítica. Su secretario general manifestó que ciertas cooperativas mineras han realizado intervenciones irresponsables en los cauces de los arroyos, lo que ha contribuido a empeorar las inundaciones. Señaló que una cooperativa cerró la salida natural del agua, causando estancamientos que ponen en riesgo a unas 40 familias. Aunque las lluvias han disminuido en intensidad, la población permanece en alerta ante la posibilidad de nuevos episodios.
Desde la comunidad, se ha remarcado que no se rechaza el trabajo de las cooperativas en general, sino que se exige que sus acciones se realicen con responsabilidad para evitar daños a la población y al entorno.
Además, un video difundido en redes sociales muestra el avance rápido de la corriente que invade viviendas y arrastra desechos, mientras los residentes expresan temor por la situación. La persistente lluvia y la creciente del agua mantienen a la población en estado de emergencia, demandando atención urgente para mitigar los daños y proteger a quienes se encuentran en riesgo

