La senadora Claudia Mallón, representante de APB-Súmate, expresó recientemente que Lidia Patty, exdiputada y excónsul vinculada al MAS-IPSP, fue utilizada durante la administración anterior para promover procesos de persecución política contra sectores opositores. Sin embargo, tras su reciente aprehensión, la situación se ha invertido.
Mallón señaló que corresponde a la justicia determinar si existen fundamentos para la detención de Patty, y recordó que en gestiones previas se presentaron múltiples denuncias relacionadas con malversación de fondos que no recibieron una investigación exhaustiva. Enfatizó la necesidad de abordar este caso con objetividad, algo que, a su juicio, no se aplicó en los años anteriores.
La senadora también criticó la lentitud del sistema judicial y destacó que en gobiernos anteriores la justicia operaba de manera parcial, favoreciendo a ciertos sectores mientras perseguía a otros, lo que derivó en detenciones bajo un esquema de persecución política.
En cuanto a Lidia Patty, quien cumplía funciones diplomáticas en Argentina, regresó al país hace pocos días y se presentó voluntariamente ante la Fiscalía en La Paz, donde fue aprehendida tras prestar declaración, manteniendo su inocencia. Actualmente enfrenta una investigación por presunto desfalco millonario relacionado con el ex Fondo Indígena, un caso emblemático de corrupción vinculado a programas dirigidos a pueblos indígenas. La Fiscalía sostiene que Patty habría recibido aproximadamente Bs 700.000 en una de sus cuentas bancarias, suma que forma parte de los recursos desviados.
Este caso reaviva el escrutinio sobre la administración de fondos públicos durante la gestión del MAS-IPSP y reabre el debate sobre el uso político del sistema judicial, así como las omisiones en la investigación de actos de corrupción que afectaron directamente a comunidades indígenas

