El sector lechero en Bolivia atraviesa una crisis profunda que ha provocado un cierre masivo de granjas a nivel nacional, con una caída que supera el 30% en los establecimientos productivos. Esta situación ha impactado directamente en la producción de leche, generando una reducción considerable que afecta tanto a los productores como a la cadena de suministro del producto lácteo. Mario Mercado, productor lechero de Cochabamba, explicó que esta problemática no solo persiste, sino que se agrava día a día, con nuevas granjas que cierran constantemente. Esto implica que el sector está asumiendo pérdidas significativas al subvencionar el precio del producto lácteo para la población, una carga económica insostenible para los agricultores.
Desde el sector lechero han expresado su descontento ante las políticas gubernamentales vigentes que regulan los precios desde el año 2012. La llamada franja de precios impone límites estrictos a los costos del litro de leche cruda, lo cual ha generado un desequilibrio económico para los productores. Según los afectados, esta regulación provoca una pérdida aproximada del 30% en la producción nacional y es una de las principales causas del cierre masivo de granjas en distintas regiones del país.
La crisis tiene raíces que se remontan al gobierno anterior y se ha prolongado bajo la administración actual. A pesar de múltiples reuniones, mesas de trabajo y acuerdos alcanzados con las autoridades, las medidas pactadas no han sido implementadas ni respetadas. Entre los reclamos más insistentes está la necesidad de adoptar una nueva política económica basada en la libre oferta y demanda, sin intervenciones ni bandas regulatorias en los precios. Esta demanda refleja el deseo del sector por contar con un mercado más flexible y justo que permita recuperar la rentabilidad y la viabilidad económica de las explotaciones lecheras.
En respuesta a esta situación crítica, productores lecheros de Cochabamba han decidido organizar movilizaciones para visibilizar su problemática y presionar al Gobierno para el cumplimiento efectivo de los acuerdos previos. La convocatoria incluye una marcha desde avenidas centrales hasta la plaza principal de la ciudad donde realizarán un pronunciamiento público. Esta acción busca sensibilizar tanto a las autoridades como a la opinión pública sobre el estado alarmante en el que se encuentra el sector lechero local y nacional.
El anuncio de estas movilizaciones refleja la gravedad del problema: el sector se siente al borde del colapso y advierte que bajo las condiciones actuales no existe un futuro sostenible para las granjas lecheras ni para quienes dependen directamente de esta actividad económica. La protesta pretende ser un llamado urgente para replantear las políticas públicas relacionadas con el mercado lácteo y evitar un deterioro mayor que podría tener consecuencias negativas no solo para los productores sino también para el abastecimiento y acceso a productos lácteos por parte de la población.
Actualmente, rige una resolución estatal que establece bandas específicas para el precio del litro de leche cruda según las regiones: Bs 4,45 en la zona tropical (oriente), Bs 4,50 en los valles y Bs 4,55 en el altiplano. Estas cifras reflejan un intento del Estado por controlar los costos pero son vistas por los productores como insuficientes e inadecuadas frente a los costos reales de producción. La discrepancia entre estos precios fijados y las necesidades económicas del sector contribuye al cierre progresivo de granjas y a una crisis productiva sin precedentes.
En suma, la situación actual del sector lechero boliviano es crítica y demanda atención inmediata por parte del Gobierno para evitar mayores pérdidas económicas y sociales. La movilización anunciada por los productores es un claro indicador de su desesperación ante políticas consideradas obsoletas e injustas, que no logran equilibrar intereses ni garantizar la sostenibilidad del rubro. El futuro inmediato dependerá en gran medida de las decisiones gubernamentales respecto a la regulación del mercado lácteo y su disposición para atender las demandas legítimas del sector productor

