Una marcha convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) en las calles principales de La Paz derivó en violentos enfrentamientos con la Policía. Los manifestantes emplearon dinamitas y otros artefactos pirotécnicos para atacar a los uniformados, además de causar daños significativos a bienes públicos y privados. Las autoridades informaron la detención de 12 personas, entre ellas nueve hombres y tres mujeres.
Las personas aprehendidas ya fueron puestas a disposición del Ministerio Público, mientras se realiza un análisis detallado de los daños ocasionados y se determinan las responsabilidades legales correspondientes. Durante los disturbios, un hombre sufrió una herida en una extremidad inferior debido a la explosión de una dinamita en la avenida Mariscal Santa Cruz; fue trasladado al Hospital del Seguro Universitario y se encuentra en estado estable.
Según el subcomandante policial, el herido era un transeúnte que se encontraba en el lugar cuando ocurrió la detonación de un artefacto explosivo presuntamente lanzado por los manifestantes. En el operativo de control, las fuerzas de seguridad lograron despejar la zona del Obelisco, retirando objetos incendiados y escombros que obstaculizaban el paso.
La movilización buscaba avanzar hacia la Plaza Murillo tras la salida del dirigente de la COB, Mario Argollo, de una mesa de diálogo convocada por el Gobierno relacionada con el Decreto Supremo 5503 sobre la Emergencia Económica. En ese momento se registraron los enfrentamientos, y la Policía hizo uso de agentes químicos para dispersar a los manifestantes.
El inspector general de la Policía confirmó el empleo de explosivos contra los efectivos, señalando que esta acción pone en riesgo la vida y la integridad de las personas. Ante la convocatoria de nuevas protestas, las autoridades anunciaron que mantendrán un operativo de seguridad con 1.800 policías desplegados para proteger la Plaza Murillo, así como diversas instituciones públicas y privadas, con el fin de salvaguardar la seguridad ciudadana y los bienes estatales.
Al concluir la jornada, la tensión persistía en el centro de la ciudad, mientras la Policía continúa evaluando el número de uniformados lesionados y las medidas legales que se aplicarán a quienes resulten responsables por el uso de explosivos durante las protestas

