La fiscal de materia de La Paz, María René Delgado, ha informado que la justicia ha dictado detención preventiva por un período de cuatro meses para un individuo que se hacía pasar por policía con el fin de robar a turistas extranjeros en la Terminal de Buses de la ciudad. Este acusado permanecerá recluido en la cárcel de San Pedro mientras se desarrollan las investigaciones y el proceso judicial correspondiente.
Este caso ha puesto en evidencia una modalidad delictiva que afecta directamente a visitantes internacionales, quienes confiaban en la supuesta autoridad del falso policía. Según detalló la fiscal, el hombre no actuaba solo; formaba parte de una banda integrada por al menos tres personas. El modus operandi consistía en interceptar a turistas mostrando una placa falsa que simulaba ser un documento oficial policial, lo que generaba confianza y facilitaba la interacción. Posteriormente, los engañados eran subidos a un vehículo, donde eran despojados de sus pertenencias más valiosas: documentos personales, dinero en efectivo y tarjetas bancarias.
La gravedad de estos hechos radica no solo en el robo material, sino también en el abuso de confianza y la vulnerabilidad a la que se expone a quienes visitan el país. La Terminal de Buses es un punto neurálgico para los turistas que llegan o parten, por lo que este tipo de delitos afecta la percepción general sobre la seguridad en espacios públicos y puede impactar negativamente en la imagen turística local.
Tras las denuncias interpuestas por las víctimas, la Policía de Inteligencia inició una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y proteger a futuros visitantes. Gracias al trabajo coordinado entre fiscalía y fuerzas policiales especializadas, se logró identificar el vehículo utilizado para transportar a las víctimas durante los robos. Esta diligencia fue clave para localizar y aprehender al conductor implicado en los ilícitos.
La detención preventiva impuesta busca garantizar que el acusado permanezca disponible para el avance del proceso penal sin riesgo de fuga ni interferencia con las investigaciones. Además, refleja la seriedad con la cual las autoridades judiciales están abordando este tipo de criminalidad organizada que afecta directamente a personas extranjeras y pone en riesgo la tranquilidad pública.
Este caso subraya también la importancia de mantener mecanismos efectivos para proteger tanto a residentes como a visitantes extranjeros frente a delitos realizados bajo falsas identidades o suplantación de autoridades oficiales. La colaboración entre instancias judiciales y policiales resulta fundamental para desarticular estas redes delictivas y fortalecer las medidas preventivas en lugares con alta afluencia turística como terminales terrestres.
En definitiva, esta resolución judicial marca un paso relevante hacia la justicia para las víctimas afectadas y envía un mensaje claro contra quienes intentan aprovecharse mediante engaños e intimidación. La atención continua y rigurosa sobre este tipo de casos es esencial para preservar un ambiente seguro que favorezca el turismo y garantice respeto hacia los derechos e integridad tanto de nacionales como extranjeros

