Óscar Mario Justiniano, quien asume las carteras de Medio Ambiente y Agua, y de manera interina la de Desarrollo Productivo y Economía Plural, trazó este lunes las líneas de acción de su gestión, destacando el compromiso con una labor coordinada junto a todos los estamentos productivos del país. En su primera comparecencia pública, la autoridad abordó tanto la dinámica productiva nacional como la protección ambiental.
En el ámbito de la producción boliviana, Justiniano hizo hincapié en la imperativa articulación con los diversos actores económicos, desde pequeños emprendedores y microempresas hasta medianos y grandes productores, abarcando la totalidad del territorio nacional. El ministro compartió su experiencia previa al frente de la Confederación Agropecuaria Nacional, un rol que le permitió establecer un contacto directo con las realidades productivas de cada departamento y rubro. Subrayó la necesidad de un esfuerzo mancomunado por el progreso del país.
Asimismo, Justiniano refirió la directriz del presidente Rodrigo Paz, quien ha manifestado una clara orientación hacia una visión productiva nacional, enfocada en la eficiencia y el trabajo colaborativo, sin otorgar privilegios a ninguna región específica.
Entre los desafíos inmediatos, el ministro indicó que se presentarán propuestas concretas para la fusión de los ministerios de Medio Ambiente y Desarrollo Productivo antes del próximo fin de semana. Esta tarea se complementará con una revisión exhaustiva de la situación de las empresas estatales y los contratos de exportación actualmente en vigor. Respecto a la seguridad alimentaria, Justiniano aseguró que uno de los propósitos fundamentales de su gestión será garantizar el acceso a alimentos y productos esenciales para las familias bolivianas.
En cuanto a la proyección internacional del país, Justiniano reafirmó la política de apertura comercial de Bolivia, manteniendo siempre una atención prioritaria en la fortaleza del mercado interno. Recordó la visión presidencial de que Bolivia sale al mundo y el mundo viene a Bolivia, un principio que guiará la formulación de planes de acción desde sus despachos. La garantía del mercado interno, considerando tanto los intereses sectoriales como la visión estatal, es un pilar fundamental. Sobre cuestiones específicas como el suministro de combustible para el sector agropecuario o la política de subvenciones a alimentos, el ministro señaló que es prematuro emitir juicios, dado que aún se encuentran en la fase de recepción administrativa y financiera de ambas carteras ministeriales.
Un punto relevante en la agenda de Justiniano es la abrogación de normativas y leyes consideradas perjudiciales. Enfatizó la importancia de abordar este proceso desde una perspectiva administrativa y legal. Esta declaración se enmarca en un contexto donde el Movimiento Al Socialismo, durante sus casi dos décadas de gobierno, impulsó leyes que favorecieron a sectores campesinos e interculturales en el acceso a tierras productivas. Bolivia experimentó en 2024 una de las peores temporadas de incendios forestales de su historia, con una devastación que alcanzó los 12.6 millones de hectáreas, afectando gravemente a regiones como Santa Cruz y Beni.
La magnitud de los desastres ambientales ha provocado un amplio pronunciamiento de ambientalistas, legisladores y líderes políticos. Incluso, el exvicepresidente David Choquehuanca fue objeto de fuertes críticas en la Asamblea Legislativa, donde se le acusó de una supuesta falta de compromiso con la protección de la naturaleza. Este descontento se exacerbó en abril, cuando Choquehuanca solicitó al Tribunal Agroambiental desestimar medidas cautelares a favor del jaguar, generando una ola de indignación entre la sociedad civil y los grupos ambientalistas, quienes han expresado una percepción de desamparo por parte del Estado en la causa medioambiental

