El sistema judicial paraguayo ha dado un paso significativo en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado con la reciente orden del juez Osmar Legal para trasladar a dos internos presuntamente vinculados con una red internacional de drogas a una cárcel de máxima seguridad. Esta medida se toma en un contexto delicado, luego de la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, un actor clave en esta red criminal, quien fue detenido por la policía boliviana y posteriormente trasladado a Estados Unidos.
Los dos reos, Alexis González y Luis Paiva, están siendo investigados por su supuesta participación en actividades ilícitas desde el interior de las prisiones paraguayas. Según el juez Legal, existen evidencias suficientes para creer que ambos continuaban operando dentro de un esquema internacional de narcotráfico aún estando recluidos. Por ello, se ha ordenado su traslado al Centro de Reinserción Social Martín Mendoza, ubicado en Emboscada, donde se aplica un régimen penitenciario mucho más estricto que limitará sus posibilidades de comunicación y operación desde la cárcel.
Este caso se relaciona directamente con el operativo ‘A Ultranza Py’, realizado en 2022 y considerado hasta ahora como el mayor golpe contra el crimen organizado y el lavado de dinero en Paraguay. En este operativo también fue procesado Sebastián Marset, quien lideraba una estructura criminal dedicada al tráfico, transporte y comercialización de drogas a nivel internacional. La investigación conocida como ‘Nexus’ sigue avanzando para desarticular esta red que ha operado con alcance transnacional.
La captura de Marset ha generado gran expectativa entre las autoridades judiciales y policiales paraguayas, dado que podría proporcionar información valiosa para desentrañar otras investigaciones relacionadas con el tráfico internacional de estupefacientes y su vinculación con otros delitos graves. Entre estos delitos destaca la posible participación del narcotraficante en el homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, asesinado en 2022 mientras se encontraba en luna de miel en Colombia. Esta conexión subraya la gravedad y complejidad del entramado criminal que las autoridades buscan desmantelar.
Por su parte, el Ministerio de Justicia confirmó que Alexis González estaba recluido inicialmente en el Centro Penitenciario Nacional de Emboscada, mientras que Luis Paiva permanecía detenido en el Centro de Rehabilitación Social de Cambyreta, ubicado en el departamento suroriental de Itapúa. Ambos aguardan su traslado al penal con régimen más riguroso para evitar que sigan operando desde prisión.
La trayectoria delictiva de Sebastián Marset es especialmente relevante debido a su condición de prófugo desde julio del año pasado y a su inclusión desde mayo del presente año por parte de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA) en la lista de los fugitivos más buscados. Su detención representa un golpe importante para las redes criminales internacionales vinculadas al narcotráfico que afectan no solo a Paraguay sino también a otros países vecinos.
Este movimiento judicial no solo busca impedir que los internos continúen sus actividades ilícitas desde prisión sino también enviar un mensaje claro sobre la voluntad estatal para combatir con mayor dureza las organizaciones criminales transnacionales. La aplicación del régimen penitenciario más estricto puede ser clave para desarticular estas redes que han encontrado refugio dentro del sistema carcelario tradicional.
En suma, la decisión tomada por el juez Legal refleja una estrategia integral para enfrentar uno de los problemas más complejos que afectan a Paraguay y la región: el narcotráfico internacional y sus múltiples ramificaciones criminales. La expectativa está puesta ahora en cómo avanzarán las investigaciones y qué nuevos datos surgirán tras la detención del cabecilla Marset, lo cual podría revelar conexiones ocultas e implicaciones más profundas dentro del entramado criminal regional

