En un reciente encuentro celebrado en un hotel capitalino, ante una asamblea de aproximadamente un centenar de agricultores provenientes de la localidad de Tiwanaku, Jhonny Fernández presentó formalmente a su candidata a la vicepresidencia. El político cruceño subrayó la trascendencia del momento, afirmando que el porvenir de la nación reside en las decisiones actuales, y destacó el amplio respaldo que su propuesta ha concitado entre diversas organizaciones sociales a lo largo del territorio boliviano.
La figura elegida para acompañar la fórmula presidencial fue presentada como una personalidad que ha logrado generar un consenso significativo entre las agrupaciones campesinas. Fernández enfatizó la notable aceptación de su compañera de fórmula, indicando que cuenta con el acuerdo de la vasta mayoría de las organizaciones sociales. Anticipó una votación sorpresiva y un apoyo unánime de los sectores que respaldan su candidatura, justificando la elección en la convicción de que ella, por su profesionalismo, liderazgo y calidad humana, está capacitada para abordar las urgentes necesidades del país.
Durante el acto, Fernández se refirió a su candidata con familiaridad, dominando la exposición de su perfil y de los pilares de la oferta electoral. Entre sus propuestas, se mencionaron la reducción de impuestos y la regularización de vehículos sin documentación.
La candidata, por su parte, delineó su compromiso con una gestión parlamentaria abierta, enfocada en la socialización de las demandas de los nueve departamentos. Expresó su intención de descender a las diferentes regiones para comprender de primera mano sus realidades, prometiendo una dedicación constante y un trabajo ininterrumpido a lo largo de los cinco años de mandato vicepresidencial.
Fernández, al igual que otros contendientes políticos, vaticinó un giro inesperado en la jornada electoral, asegurando que los campesinos del altiplano manifestarían su apoyo a su candidata de manera coordinada.
Rosa Huanca Pérez, la postulante a la vicepresidencia, es una mujer soltera de 44 años. Posee una formación académica diversa, con licenciaturas en Turismo y Comunicación Social, además de una titulación técnica en Agronomía y Zootecnia. Originaria de Tiwanaku, La Paz, se la describe como una mujer de campo, trabajadora y una destacada dirigente en varias organizaciones sociales de la región aymara, emergiendo de las filas de las Bartolinas.
Fernández resaltó el significado histórico de esta candidatura, señalando que, después de tres décadas, una mujer de pollera volverá a postularse para un cargo de la envergadura de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia

