Irán realiza este miércoles ceremonias fúnebres en honor a más de cien miembros de las fuerzas de seguridad que han perdido la vida durante las recientes manifestaciones que han sacudido al país desde finales de diciembre. Estas protestas han sido respondidas con una fuerte represión, especialmente intensa durante los días jueves y viernes pasados.
Los cuerpos de los agentes fallecidos serán trasladados en una procesión que partirá desde la Universidad de Teherán hasta el cementerio principal de la capital, según informó la agencia oficial Mehr. Esta entidad hizo un llamado a la población para que participe masivamente en el acto, buscando mostrar una imagen de unidad en medio de las protestas más significativas que se han registrado en Irán en los últimos años. El Gobierno atribuye la responsabilidad de estos disturbios a influencias externas, señalando a Estados Unidos e Israel.
Estas ceremonias se desarrollan en un contexto donde el país comienza a restablecer la normalidad tras un corte total de comunicaciones con el exterior ocurrido el jueves, y la implementación de un amplio despliegue policial en todo el territorio nacional, con especial énfasis en la capital.
Las manifestaciones, iniciadas el 28 de diciembre, alcanzaron su punto máximo el jueves anterior, con protestas extendidas prácticamente en todo el país. Durante estos eventos se registraron ataques a edificios gubernamentales y bancos, así como el incendio de decenas de mezquitas, según datos oficiales.
Organizaciones de derechos humanos han reportado cifras preocupantes: se confirma la muerte de aproximadamente 1.850 personas, incluyendo menores de edad, y más de 16.700 detenciones en el marco de las protestas antigubernamentales que han durado 17 días. Estos datos reflejan la gravedad de la crisis social y política que atraviesa Irán en este momento

