En un encuentro cargado de emociones y giros inesperados, el partido entre Totora Real Oruro y Gualberto Villarroel San José se convirtió en un auténtico espectáculo futbolístico que mantuvo en vilo a los aficionados hasta el último minuto. El escenario fue el estadio Jesús Bermúdez, donde la noche de este sábado se vivió una jornada que dejó claro que en el fútbol nunca hay nada escrito hasta que suena el pitazo final.
Desde el inicio del partido, Totora Real Oruro parecía tener todo bajo control. La escuadra dirigida por Marcelo Robledo consiguió adelantarse en el marcador gracias a dos anotaciones tempranas, producto de dos penales concedidos por el árbitro Guildo Quenta. Estas decisiones arbitrales generaron controversia debido a su dudosa naturaleza, pero fueron determinantes para que los locales tomaran una ventaja importante en la primera media hora del juego. Ángel Quiñónez y Adriel Fernández fueron los encargados de transformar desde los doce pasos para poner al conjunto orureño con un marcador favorable de 2-0.
Sin embargo, la alegría para Totora Real Oruro fue efímera. La reacción de Gualberto Villarroel San José no tardó en llegar y encontró su principal artífice en Moisés Calero, quien ingresó al campo como una apuesta ofensiva del entrenador Pablo Rubinich para cambiar el rumbo del partido. Antes incluso del descanso, Alex Cáceres había logrado descontar con un cabezazo certero tras un buen movimiento dentro del área rival. Este gol encendió la esperanza para los visitantes y fue solo el preludio de lo que vendría después.
Apenas tres minutos después, Calero demostró su calidad individual con una acción personal que culminó en un potente remate de derecha para igualar las acciones a dos goles por bando. Este momento marcó un punto de inflexión en el partido, pues Gualberto Villarroel comenzó a tomar confianza y a presionar con mayor intensidad sobre la defensa rival.
El segundo tiempo continuó con un dominio más equilibrado y la expectativa aumentaba conforme avanzaban los minutos. Finalmente, a los 84 minutos, Moisés Calero volvió a aparecer con una definición precisa dentro del área grande, tras recibir pases bien elaborados por sus compañeros que abrieron espacios en la defensa orureña. Este gol no solo puso arriba en el marcador a Gualberto Villarroel San José sino que también significó la consumación de una remontada espectacular frente a un equipo que parecía tener todo controlado.
La victoria 3-2 otorgó al conjunto visitante la clasificación a los cuartos de final del Torneo de Verano, donde enfrentará a Always Ready en una serie aún sin fechas ni horarios definidos. Este resultado resalta la capacidad de resiliencia y adaptación táctica mostrada por Pablo Rubinich y sus dirigidos frente a las adversidades iniciales y decisiones arbitrales polémicas.
Respecto a las alineaciones iniciales, Gualberto Villarroel San José salió al campo con Saidt Mustafá en portería; una línea defensiva conformada por Jhoni Ramallo, Andrés Landa y Joaquín Lencinas; mediocampistas como Gonzalo Vaca, Rodrigo Orihuela y Luis Serrano; además de Mijail Avilés, Sergio Villamil, Tomás Monterubianessi y Alex Cáceres completaron el once titular bajo la dirección técnica de Rubinich. Por su parte, Totora Real Oruro presentó como titulares a Alex Arancibia en arco; defensores Daniel Castellón, Yhonjairo Villegas y Hallysson Padilha; junto a Reymar Balceras e Iván Huayhuata; mientras que Ademar Rivera, Hernán Tifner, Adriel Fernández, Ángel Quiñónez y Daniel Porozo conformaron el resto del equipo dirigido por Marcelo Robledo.
Este enfrentamiento dejó múltiples enseñanzas sobre la dinámica imprevisible del fútbol y cómo factores como las decisiones arbitrales pueden influir momentáneamente en el desarrollo del juego pero no determinan necesariamente su resultado final. La entrega mostrada por Gualberto Villarroel San José es un ejemplo claro para otros equipos sobre la importancia de mantener la concentración y luchar hasta el último instante para revertir situaciones adversas.
Para la afición local de Totora Real Oruro este desenlace representa una decepción tras haber estado cerca de asegurar su pase con comodidad durante gran parte del encuentro. Mientras tanto, los seguidores de Gualberto Villarroel celebran no solo una victoria memorable sino también la posibilidad de seguir soñando con avanzar más allá en esta competición nacional.
En resumen, esta jornada deportiva resalta cómo cada minuto cuenta dentro del campo y cómo un solo jugador puede cambiar radicalmente el destino de un partido con determinación y talento. La clasificación conseguida por Gualberto Villarroel San José es fruto de esfuerzo colectivo pero también del protagonismo individual decisivo en momentos clave. Ahora queda esperar con expectativa qué sucederá cuando se enfrenten a Always Ready en la siguiente fase del torneo

