La implementación del diferimiento de créditos para pequeños comerciantes continúa en pausa debido a la ausencia de una reglamentación oficial, generando incertidumbre en el sector gremial. A pesar de que la ley correspondiente fue publicada en la Gaceta Oficial, las entidades financieras no han comenzado a aplicar la medida, ya que la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) aún no ha emitido la notificación que ordene su cumplimiento.
El presidente de la Federación de Gremiales, Juan Carlos Vargas, señaló que esta falta de acción por parte de la ASFI impide que los bancos puedan ejecutar la norma, dejando a miles de comerciantes en una situación vulnerable en medio de un contexto económico complicado, marcado por la escasez de dólares, el aumento en los precios de los combustibles y la disminución de la actividad comercial.
Vargas manifestó su preocupación ante la presión que continúan ejerciendo las entidades financieras para el pago de créditos, a pesar de la expectativa generada tras la publicación oficial de la ley. Destacó que el diferimiento, que contempla una postergación de pagos por seis meses, no implica una condonación de deudas, sino un alivio temporal que permitiría a los pequeños comerciantes reorganizar sus finanzas y sostener sus negocios.
El dirigente gremial enfatizó que la reglamentación debía haberse emitido de forma inmediata para que la ley pueda surtir efecto, especialmente en el ámbito del microcrédito, que afecta directamente a los comerciantes más pequeños. Sin embargo, advirtió que sin mejoras en la disponibilidad de divisas y combustibles, la situación económica del sector seguirá siendo crítica.
Además, Vargas criticó la gestión del gobierno anterior, calificándola como perjudicial por su manejo deficiente de los problemas económicos, particularmente en lo que respecta a la provisión de carburantes y la falta de dólares, factores que han impactado negativamente en la estabilidad del comercio local

