El Gobierno nacional y la Corporación Andina de Fomento (CAF) han dado un paso trascendental para mejorar el sistema de saneamiento en la ciudad de Tarija, al formalizar el financiamiento para la construcción de la planta de tratamiento “Cabeza de Toro”. Este proyecto, largamente esperado por la población local, fue oficializado mediante la firma de los convenios correspondientes entre el Presidente Rodrigo Paz Pereira y el titular de la CAF, Sergio Díaz Granados, en un acto realizado en la sede de gobierno. La presencia del Ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, subraya la importancia estratégica que tiene esta iniciativa para el desarrollo productivo y la gestión del recurso hídrico en la región.
Con una inversión asegurada que asciende a 65 millones de dólares, esta planta se proyecta como una solución integral para el tratamiento adecuado de aguas residuales en Tarija, beneficiando a más de 250 mil habitantes distribuidos desde el Distrito 1 hasta el Distrito 11. Se estima que los beneficios se extenderán hasta el año 2060, según proyecciones del Ministerio de Desarrollo Productivo. La puesta en marcha del proyecto permitirá no solo un avance significativo en términos sanitarios y ambientales sino también una mejora sustancial en la calidad de vida y salud pública para los residentes tarijeños.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su contribución directa a la recuperación ambiental del río Guadalquivir, actualmente afectado por el vertido indiscriminado de aguas residuales sin tratar. La planta “Cabeza de Toro” implementará tecnologías avanzadas, como reactores UASB y filtros percoladores, que permitirán un tratamiento eficiente del agua residual antes de su retorno al ecosistema fluvial. De este modo, se busca revertir años de contaminación y proteger uno de los recursos naturales más vitales para la región.
La viceministra de Recursos Hídricos, Riego, Agua Potable y Saneamiento Básico, Viviana Mariscal Montaño, destacó que este proyecto trasciende lo meramente técnico o constructivo; representa un compromiso con la salud pública y con la dignidad de las familias tarijeñas. Tras dos décadas en espera, esta obra emblemática comienza a materializarse con un plazo estimado de ejecución cercano a los tres años. Su concreción cambiará radicalmente el panorama sanitario y ambiental del municipio.
La planta será edificada en una extensión aproximada a 18 hectáreas ubicadas en el Distrito 10. Su diseño contempla estrictos estándares técnicos, legales y ambientales conforme a las normativas vigentes del sector hídrico. Esto garantizará un manejo sostenible y racional del agua residual, optimizando los recursos disponibles sin comprometer el equilibrio ecológico ni las condiciones sociales asociadas al entorno.
Un factor clave para avanzar con este proyecto fue la gestión municipal encabezada por el alcalde Johnny Torres, quien logró obtener terrenos debidamente saneados y registrados en Derechos Reales. Esta acción resultó fundamental ya que anteriores administraciones habían rechazado o frenado iniciativas similares bajo el argumento principal de no contar con espacios físicos adecuados para su instalación.
En cuanto a los siguientes pasos administrativos vinculados al financiamiento internacional aprobado por CAF, se espera que este proceso concluya favorablemente con la posible visita oficial tanto del Mandatario nacional como del presidente del organismo financiero a Tarija. Aunque aún no está confirmado oficialmente su arribo inmediato a territorio local, fuentes parlamentarias sugieren que se avanza conforme a lo previsto.
Finalmente, respecto al marco legal necesario para formalizar este financiamiento externo, se indica que podría ser sometido a revisión o aprobación por parte de la Asamblea Nacional. Esto obedecería principalmente a procedimientos administrativos habituales relacionados con acuerdos internacionales ya asegurados pero que requieren ratificación formal dentro del ordenamiento jurídico nacional.
En definitiva, esta alianza entre el Gobierno boliviano y CAF constituye un avance significativo hacia soluciones sostenibles e integrales para uno de los problemas estructurales más acuciantes en Tarija: el manejo adecuado del agua residual urbana. La concreción del proyecto “Cabeza de Toro” representa no solo una inversión económica sino también un compromiso ambiental y social orientado a garantizar bienestar duradero para las generaciones presentes y futuras

