El Viceministerio de Seguridad Ciudadana dio a conocer un detallado informe sobre la incidencia de hechos violentos y delictivos ocurridos a lo largo de los cuatro días que duró la celebración del Carnaval en el país. Este reporte refleja una realidad preocupante en materia de seguridad pública durante una festividad tradicionalmente asociada al disfrute y la convivencia, pero que también se ve afectada por episodios de violencia y criminalidad.
Durante el periodo mencionado, se registraron dos casos de parricidio, uno en el departamento de Cochabamba y otro en La Paz. Este tipo de delito, que implica el asesinato de un familiar cercano, es especialmente grave y refleja problemáticas profundas dentro del núcleo familiar. Además, se reportó un feminicidio en Beni, un acto que continúa siendo una grave preocupación para las autoridades y la sociedad debido a la violencia extrema ejercida contra las mujeres.
En cuanto a la violencia contra las mujeres en general, el informe señala que hubo 279 casos reportados en todo el territorio nacional durante los días festivos. La ciudad de La Paz presenta el índice más alto con un 35,1% de los casos registrados, seguida por Santa Cruz con un 26,5%. Cochabamba concentra el 18,6%, mientras que Tarija alcanza un 9,7%. Potosí y Beni registran porcentajes menores, con 2,5% y 1,8% respectivamente. Estos datos evidencian que la violencia de género sigue siendo un problema extendido y con particular gravedad en las principales ciudades del país.
Por otro lado, se contabilizaron 372 delitos relacionados con robos, hurtos y lesiones tanto graves como leves durante el Carnaval. Santa Cruz destaca como el departamento con mayor incidencia delictiva en este rubro, concentrando el 41,9% de los hechos reportados. La Paz sigue con un 18,8%, mientras que Tarija registra un 10,2%. Los departamentos de Cochabamba (7%), Potosí (6,7%), Oruro (5,9%) y Chuquisaca (4,6%) completan la lista con porcentajes menores pero igualmente significativos. Estas cifras reflejan cómo las celebraciones masivas pueden ser escenario propicio para distintos tipos de delitos que afectan la seguridad ciudadana.
El origen del informe son los datos proporcionados por el Comando General de la Policía Nacional, entidad encargada de atender la mayoría de los incidentes reportados en cada región durante esta festividad. La labor policial resulta fundamental para controlar y mitigar la incidencia delictiva en momentos donde la concentración masiva de personas puede elevar los riesgos.
En paralelo a estos hechos violentos y delictivos, la Dirección Nacional de Tránsito informó sobre la ocurrencia de 365 incidentes viales durante los cuatro días del Carnaval. Estos accidentes dejaron un saldo trágico: 33 personas fallecidas y otras 278 heridas. La movilidad urbana durante las festividades representa un riesgo adicional para la población debido al aumento del consumo de alcohol y la congestión vehicular.
Este conjunto de datos revela que las celebraciones carnavalescas no solo son una ocasión para festejar sino también un reto importante para las autoridades encargadas de garantizar la seguridad pública. Los índices elevados en violencia contra las mujeres y otros delitos comunes ponen en evidencia una necesidad urgente de reforzar las políticas preventivas y los mecanismos efectivos para proteger a los ciudadanos durante estas fechas.
Asimismo, el número considerable de accidentes viales mortales subraya la importancia de intensificar campañas educativas sobre seguridad vial y controles más estrictos para evitar tragedias relacionadas con el tránsito. En conjunto, estos resultados llaman a reflexionar sobre cómo equilibrar el derecho al disfrute cultural con medidas robustas que aseguren la integridad física y emocional de todas las personas involucradas.
La información proporcionada por las autoridades contribuye a dimensionar el impacto real que tiene esta celebración popular sobre diferentes aspectos sociales. A partir del análisis detallado es posible identificar los focos críticos donde se debe intervenir con mayor urgencia para reducir tanto los índices delictivos como los accidentes fatales relacionados con estas festividades nacionales

