Actualmente, alrededor del 70% de la energía eléctrica del país proviene de plantas termoeléctricas que funcionan con gas natural, lo que genera una preocupación creciente sobre la sostenibilidad del suministro energético a futuro. Según datos recientes, la capacidad instalada para la generación eléctrica alcanza los 3.600 megavatios (MW), mientras que la demanda interna se sitúa en 1.600 MW, dejando un margen de excedente de aproximadamente 2.000 MW. Sin embargo, si las plantas termoeléctricas dejaran de operar debido a la escasez de gas, la capacidad de generación se reduciría a solo 1.080 MW, insuficiente para cubrir las necesidades del mercado interno.
Este panorama plantea un desafío significativo para el desarrollo regional, ya que el gas natural no solo es fundamental para la generación eléctrica, sino también para sectores clave como la salud, la industria y el turismo. La dependencia de este recurso obliga a buscar un equilibrio entre el crecimiento económico y la preservación ambiental, con el fin de garantizar un futuro sostenible.
En las últimas dos décadas, la gestión estatal proyectó un escenario optimista respecto a las reservas de hidrocarburos, promoviendo la idea de un abundante mar de gas que aseguraría el abastecimiento continuo. No obstante, la realidad actual dista mucho de esas expectativas. Datos recientes indican que la producción nacional de gas natural ha experimentado una caída significativa, pasando de niveles mucho más altos en años anteriores a 24,7 millones de metros cúbicos por día (MMmcd) a finales de 2025, lo que representa una disminución del 60% en comparación con 2014.
El análisis de los principales campos gasíferos revela una situación aún más crítica. Campos clave como Margarita, Sábalo y San Antonio, que en 2014 generaban alrededor de 38 MMmcd, han visto su producción reducirse a aproximadamente 11,9 MMmcd en diciembre de 2025, lo que equivale a una caída del 70%. Esta tendencia pone en evidencia la necesidad de replantear las estrategias energéticas y diversificar las fuentes para evitar una crisis energética en el corto plazo

