En Oriente Petrolero buscan mantener la calma tras la reciente derrota en el clásico cruceño y el incidente protagonizado por Wálter Chalá con el entrenador Álvaro Peña. Los dirigentes con mayor trayectoria dentro del club llaman a manejar la situación con serenidad y consideran que el conflicto debe resolverse internamente, evitando darle una dimensión mayor de la necesaria.
El desencuentro surgió cuando Peña decidió sustituir al mediocampista ecuatoriano Chalá por Ricardo Centurión, argumentando que el primero no estaba siguiendo el esquema táctico planteado. La reacción negativa del jugador no fue bien recibida por la dirigencia del club, que criticó la actitud por desviar la atención y afectar el enfoque del equipo en un momento crucial del partido.
Desde la directiva se enfatiza que este tipo de comportamientos no deben repetirse, recordando que en el terreno de juego la máxima autoridad es el entrenador y sus decisiones deben ser acatadas por todos los jugadores. Además, se subraya que el asunto debe ser abordado en privado, entre el cuerpo técnico, los futbolistas y los dirigentes, para evitar generar polémicas externas.
En relación al resultado del clásico, que concluyó con un marcador de 2-3 favorable a Blooming, dentro del club comparten la interpretación del cuerpo técnico: la derrota se atribuye a errores propios más que a una superioridad del adversario. La evaluación interna señala que fueron fallas puntuales las que costaron el partido, ya que el rival supo aprovechar las oportunidades en momentos clave, lo cual forma parte del juego. Mientras tanto, el equipo ya enfoca su preparación para el próximo compromiso frente a Nacional Potosí

