La Unidad del Programa Solidario Comunal (Prosol), que depende directamente de la Gobernación de Tarija, ha lanzado una advertencia importante dirigida a las familias campesinas que se benefician de sus iniciativas. La administración departamental enfrenta una seria limitación en sus recursos financieros, lo que pone en riesgo la continuidad de los programas y proyectos productivos vinculados al Prosol para la gestión 2026. Esta situación crítica se debe principalmente a una reducción significativa, cercana al 50%, en las regalías hidrocarburíferas que conforman una fuente esencial de ingresos para el financiamiento de estas acciones.
El director del Prosol, Elgin Canaviri, explicó que esta disminución en la renta petrolera ha tenido un impacto directo y palpable en la ejecución presupuestaria del programa durante el año 2025. Solo se consiguió llevar adelante aproximadamente el 40% de las iniciativas planificadas para ese periodo. A pesar de este bajo porcentaje, Canaviri señaló que existe un esfuerzo por parte de la administración para cerrar la gestión dentro del mes de abril, garantizando así el financiamiento completo de los programas y proyectos ya comprometidos con las comunidades campesinas. Sin embargo, este logro no elimina las incertidumbres que rodean la planificación para el próximo año.
El panorama para 2026 es especialmente incierto debido a la falta de un presupuesto adecuado que permita no solo continuar con los proyectos en curso, sino también iniciar nuevas iniciativas productivas dentro del marco del Prosol. Esta situación genera preocupación entre los beneficiarios y autoridades, ya que limita las posibilidades de desarrollo sostenible y mejora socioeconómica para las familias rurales en los once municipios que integran el departamento.
En términos concretos, el Plan Operativo Anual (POA) para 2025 asignó cerca de 40 millones de bolivianos al programa; sin embargo, la caída en los ingresos por regalías hidrocarburíferas impidió alcanzar una ejecución completa del presupuesto. Esta brecha financiera ha provocado un desfase significativo en la transferencia oportuna y suficiente de recursos hacia las familias campesinas, quienes dependen directamente del apoyo estatal para impulsar actividades productivas vitales para su subsistencia y crecimiento económico.
Ante este escenario complejo, el gobernador de Tarija, Oscar Montes Barzón, reconoció la crisis económica que atraviesa la administración departamental pero reafirmó su compromiso con mantener activo el Prosol en beneficio de las familias campesinas. En consonancia con esta postura, planteó a las organizaciones vinculadas al sector rural la necesidad urgente de reestructurar el programa. La propuesta busca adecuar el esquema operativo para facilitar la gestión y obtención de financiamiento adicional proveniente tanto de organismos nacionales como internacionales. Esta estrategia se alinea con lo establecido por la normativa vigente y pretende asegurar la sostenibilidad del programa a mediano y largo plazo.
La situación descrita refleja un contexto financiero complicado pero también subraya el compromiso institucional con uno de los sectores más vulnerables y estratégicos del departamento. La reducción significativa en las regalías hidrocarburíferas afecta no solo al presupuesto público sino también repercute directamente en las condiciones de vida y desarrollo productivo de miles de familias campesinas. La necesidad de reestructurar el Prosol implica repensar mecanismos más eficientes y diversificados para garantizar recursos estables y suficientes que permitan continuar apoyando proyectos productivos indispensables para dinamizar la economía rural local.
En definitiva, el futuro inmediato del Prosol dependerá en gran medida del éxito en estas gestiones orientadas a captar nuevos fondos externos y optimizar los recursos disponibles. Para las comunidades campesinas involucradas, esto representa un llamado a mantenerse informadas y participar activamente en los procesos que definan el rumbo del programa, dado que su continuidad es fundamental para fortalecer sus capacidades productivas, mejorar su calidad de vida y promover un desarrollo integral en sus territorios

