El Ministerio Público ha dado un paso significativo en la investigación por la muerte de Ariel Claros Acuña, un hombre de 38 años que perdió la vida tras ser atropellado en medio de un enfrentamiento violento entre dos familias en el municipio de Quillacollo, ubicado en Cochabamba. En este contexto, uno de los hermanos presuntamente involucrados en el incidente fue formalmente imputado por el delito de homicidio, mientras que su paradero continúa siendo desconocido para las autoridades.
Este caso se originó a partir de una denuncia que involucró a dos hermanos en un ataque contra otra familia. Según las pesquisas preliminares, el conflicto comenzó con un acto agresivo que incluyó el lanzamiento de piedras contra la vivienda de la familia afectada. Posteriormente, los agresores emplearon agentes químicos como parte de su ataque, lo que intensificó aún más la situación. La escalada violenta alcanzó su punto crítico cuando ambos hermanos, cada uno conduciendo un vehículo, protagonizaron una acción que derivó en el atropellamiento fatal de Ariel Claros Acuña.
Se ha detallado que Ariel salió de su hogar aparentemente para defender a su madre, quien estaba siendo agredida en ese momento. En ese intento por proteger a un familiar, fue impactado por los vehículos conducidos por los agresores. A pesar de recibir auxilio inmediato, Ariel falleció camino al hospital debido a la gravedad de sus heridas. Este desenlace trágico ha llevado a las autoridades a imputar a los responsables por delitos que incluyen agresiones y homicidio.
En cuanto al proceso judicial, hasta el momento solo uno de los hermanos implicados ha sido capturado y se encuentra bajo custodia en las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) en Quillacollo. Este individuo permanece detenido mientras espera la audiencia para definir las medidas cautelares correspondientes, programada para realizarse próximamente. Por otro lado, el segundo hermano continúa prófugo y es activamente buscado por las fuerzas del orden para esclarecer su participación en estos hechos.
Además del involucramiento directo de los hermanos, las investigaciones han llevado a acciones adicionales. La madre de los principales acusados fue arrestada tras un allanamiento autorizado por el Ministerio Público en su residencia. Actualmente está bajo custodia para prestar declaración informativa como parte del proceso investigativo que busca determinar si tuvo alguna responsabilidad o conocimiento sobre el ataque ocurrido.
El caso sigue abierto y se encuentra en etapa investigativa. Las autoridades han señalado que no descartan ampliar las imputaciones conforme se avancen con las pericias forenses y se recopilen más testimonios relacionados con este violento episodio que culminó con una muerte trágica. Esta situación pone sobre relieve la gravedad y las consecuencias que pueden derivarse de conflictos familiares intensificados hasta niveles extremos y violentos dentro de comunidades locales.
La muerte de Ariel Claros Acuña ha generado preocupación entre los habitantes del municipio afectado debido al impacto social que estos hechos violentos provocan en la convivencia comunitaria y la seguridad ciudadana. La judicialización del caso representa un esfuerzo institucional para garantizar justicia y prevenir futuros episodios similares mediante el esclarecimiento riguroso y transparente del incidente ocurrido entre estas familias rivales

