El Festival de Bandas 2026, celebrado este sábado en la ciudad de Oruro, se consolidó como una destacada muestra cultural que reunió a más de 5.000 músicos provenientes de distintas regiones del país. Esta edición del evento destacó por su enfoque innovador, centrado en rendir tributos a las emblemáticas bandas de rock boliviano y a los grupos musicales que marcaron la escena nacional durante la década de los años setenta. La propuesta no solo rescató la memoria musical de esa época, sino que también ofreció una plataforma para que nuevas generaciones pudieran conectar con las raíces sonoras del país.
Entre las agrupaciones que se presentaron, sobresalieron nombres icónicos como Ovnis y Los Signos, dos grupos que han dejado una huella profunda en la historia musical boliviana. Su participación permitió revivir clásicos que forman parte del patrimonio cultural contemporáneo y reafirmó la importancia de conservar y difundir este legado artístico. Junto a ellos, las bandas Los Pendex y Los Auténticos aportaron frescura al repertorio del festival, mostrando la diversidad sonora que caracteriza al movimiento musical nacional.
El programa artístico incluyó un variado repertorio que no se limitó únicamente a composiciones tradicionales bolivianas. Algunas bandas interpretaron piezas internacionales en inglés, destacándose especialmente la ejecución del éxito mundial Hotel California del grupo The Eagles. Esta fusión entre música extranjera y el talento local enriqueció el espectáculo, mostrando la versatilidad y el amplio rango musical de los participantes.
Un elemento central del festival fue el homenaje al Bicentenario de Oruro, un reconocimiento significativo que reflejó el compromiso cultural y patrimonial con la historia regional. Para ello, las presentaciones estuvieron acompañadas por diferentes estilos tradicionales como morenada, caporales, diablada, huayños y la emblemática cueca. Estas danzas folclóricas no solo embellecieron el evento con su colorido y ritmo característico, sino que también sirvieron para reafirmar la identidad cultural orureña dentro del contexto nacional.
La convocatoria logró atraer a cientos de personas provenientes tanto de diversas partes del país como turistas interesados en vivir esta experiencia única. La concurrencia masiva reflejó el éxito organizativo y el interés creciente por conservar las expresiones culturales bolivianas a través de manifestaciones artísticas vivas como lo es el Festival de Bandas. Este evento no solo celebra la música sino también fortalece los vínculos comunitarios y turísticos alrededor de una tradición profundamente arraigada en Oruro.
En definitiva, el Festival de Bandas 2026 se consolidó como un espacio donde convergen historia, cultura y música en un ambiente festivo que honra las raíces nacionales mientras abre espacio para nuevas interpretaciones sonoras. La combinación entre tributos a grupos históricos y presentaciones contemporáneas permitió ofrecer una experiencia amplia y enriquecedora para todos los asistentes, reafirmando a Oruro como un epicentro cultural fundamental dentro del panorama artístico boliviano

