Roler Ferrufino, delantero de Guabirá, compartió detalles sobre su trayectoria futbolística, su paso por la selección nacional y su formación en España. El jugador expresó su frustración por sentirse marginado a pesar de su desempeño y repasó momentos significativos de su carrera.
Al referirse a la polémica sobre la escasez de delanteros bolivianos, Ferrufino admitió que le incomodó la situación. Señaló que no busca una convocatoria garantizada por goles, sino simplemente una oportunidad para demostrar su capacidad. Manifestó su descontento por la preferencia hacia jugadores naturalizados antes que a quienes han nacido en el país, indicando que su comentario surgió tras escuchar repetidamente la excusa de la falta de delanteros, cuando él siempre ha estado dispuesto a competir por un lugar. Agradeció al entrenador por haberlo llamado en su momento, pero lamentó no haber tenido la chance de jugar.
En relación con la opinión de que cualquier delantero que anote en ligas competitivas extranjeras podría tener éxito en Bolivia, Ferrufino reconoció que existe algo de verdad, aunque destacó que son pocos los bolivianos que juegan en esas ligas exigentes. Subrayó la importancia de evaluar el rendimiento constante de los jugadores locales y brindarles la oportunidad de demostrar su nivel.
Sobre su experiencia en la selección, el atacante recordó la emoción de vestir la camiseta nacional y la decepción de no sumar minutos en partidos importantes. Resaltó el buen ambiente y la exigencia de los entrenamientos, pero lamentó no haber podido mostrar su juego. A pesar de respetar al cuerpo técnico, admitió que le molestó no tener la oportunidad de participar en el campo.
Respecto a su posición natural y su formación, Ferrufino explicó que inicialmente no jugaba como delantero centro. Comenzó como extremo durante su etapa en las divisiones inferiores en España y con el tiempo se fue adaptando a la posición de nueve. Destacó que su formación europea influyó en su estilo de juego actual. Comentó que llegó a España a los dos años junto a sus padres, quienes buscaban un mejor futuro para él. Permaneció allí hasta los 14 años, jugando en el Club Deportivo Serrano y enfrentándose a equipos de renombre como Valencia y Villarreal. Mencionó que tuvo la oportunidad de firmar con Levante, pero debido a circunstancias personales regresó a Bolivia, perdiendo así esa posibilidad

