El aspirante a la Gobernación de La Paz por el Movimiento Tercer Sistema (MTS), Félix Patzi, destacó en una reciente entrevista que su principal objetivo es reactivar la economía regional mediante el desarrollo de infraestructura productiva y la reorganización de competencias y recursos a través de un nuevo pacto fiscal. Patzi señaló que el actual modelo de distribución tributaria desfavorece a las gobernaciones, limitando su capacidad de acción.
El candidato explicó que muchas de las carencias en salud, educación, vivienda y servicios básicos se encuentran dentro de las competencias municipales, según el marco autonómico vigente. No obstante, resaltó que las gobernaciones enfrentan restricciones financieras debido a la escasa asignación de recursos provenientes de la coparticipación tributaria, ya que el 85% de los ingresos fiscales se concentra en el nivel central, mientras que solo el 15% se reparte entre municipios y universidades, sin que las gobernaciones reciban participación alguna. Por ello, insistió en la necesidad de reabrir el debate sobre el pacto fiscal para lograr una distribución más equitativa.
En cuanto a la reactivación económica, Patzi propuso fortalecer la red de caminos departamentales, ampliar el suministro de energía trifásica para facilitar la instalación de industrias en zonas pobladas y mejorar el acceso al agua para la producción agrícola mediante represas y sistemas de riego tecnificado. Además, planteó la creación en El Alto de un centro de distribución tipo parque industrial que potencie las operaciones de importación y exportación hacia el Pacífico, junto con la construcción de vías clave como la conexión entre El Alto y Viacha, considerada urgente por el intenso tránsito diario.
En el ámbito social, el candidato alertó sobre la saturación del Complejo Hospitalario de Miraflores y propuso la edificación de dos hospitales de tercer nivel, con El Alto como ubicación estratégica. Respecto a la gestión de residuos en el eje metropolitano, Patzi abogó por superar el uso del relleno sanitario tradicional y avanzar hacia la industrialización de residuos, generando subproductos como energía y fertilizantes. Señaló que esta iniciativa fue impulsada en su anterior gestión, pero no prosperó debido a la falta de voluntad política en los municipios involucrados.
Otro aspecto relevante abordado fue la inseguridad jurídica derivada de conflictos limítrofes entre municipios, incluyendo áreas como Palca, Mecapaca y Achocalla, así como zonas en disputa con El Alto y municipios vecinos como Laja y Viacha. Según Patzi, la indefinición territorial obstaculiza la inversión en vivienda y servicios, afectando directamente a la población. Aunque reconoció avances técnicos y acuerdos durante su administración pasada, lamentó que el proceso se haya detenido por intereses políticos en instancias gubernamentales, y confió en que la situación actual permita resolver estos conflictos sin sesgos.
En el debate sobre autonomía, Patzi reconoció como pendiente la elaboración del Estatuto Autonómico departamental, mencionando que un borrador elaborado anteriormente fue archivado en gestiones posteriores. Defendió la estructura actual de la Asamblea Departamental, integrada por 45 asambleístas, argumentando que responde a criterios de representación por provincias, población, territorio e identidad indígena, y descartó la reducción de miembros sin una reconfiguración territorial, la cual calificó como inviable.
Sobre la limitada disponibilidad presupuestaria, explicó que el departamento depende en gran medida de regalías mineras y que el auge económico anterior estuvo vinculado a mejores exportaciones de gas. Identificó tres recursos estratégicos que deberían ser objeto de discusión en cuanto a competencias y regalías: la exploración en Mayaya, el proyecto hidroeléctrico El Bala y el ingenio azucarero de San Buenaventura, señalando que estos proyectos nacionales no contemplan la participación ni el acceso a información clave por parte de la Gobernación.
En el plano político, Patzi definió la postura del Movimiento Tercer Sistema como una alternativa que evita tanto el “capitalismo salvaje” como el “socialismo secante”, enfocándose en fortalecer la economía popular a través de cooperativas, empresas familiares, comunitarias y asociaciones, sectores que, según indicó, no cuentan con un reconocimiento pleno dentro del Código de Comercio a pesar de estar consagrados en la Constitución.
Respecto a la problemática de los bloqueos, el candidato descartó la implementación de una ley que los sancione, defendiendo esta forma de protesta como un recurso histórico empleado por sectores que carecen de otros mecanismos para expresar sus demandas. Subrayó que la estabilidad se logra mediante el diálogo y la atención de las necesidades sociales, y recordó que en su anterior gestión logró evitar conflictos mayores a través de la negociación. Este tema generó debate debido al impacto económico que generan los bloqueos en un país con dependencia de rutas comerciales.
Finalmente, Patzi enfatizó que el principal desafío para La Paz radica en detener la caída económica y demográfica, fomentar la inversión productiva y avanzar hacia una agenda autonómica que garantice una distribución más equilibrada de recursos y competencias

