El mundo empresarial y político de Santa Cruz y Bolivia en general se encuentra de luto tras el fallecimiento de Wilfredo Rojo Parada, una figura destacada que dejó una huella significativa en diferentes ámbitos del desarrollo productivo y comercial del país. Su muerte fue lamentada públicamente por diversas instituciones y personalidades, quienes reconocieron su trayectoria y aportes a la economía regional y nacional.
Wilfredo Rojo Parada, nacido en 1956, fue un empresario que combinó su formación académica con un compromiso profundo hacia el crecimiento económico de Santa Cruz y Bolivia. Se graduó como licenciado en Administración en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, una formación que le permitió desempeñarse con éxito en múltiples roles dentro del sector empresarial. Su carrera estuvo marcada por la ocupación de cargos relevantes en diversas cámaras empresariales, donde ejerció liderazgo y promovió iniciativas orientadas a fortalecer el comercio, la industria y los servicios.
Uno de los principales ámbitos donde Rojo dejó su impronta fue en la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco) de Santa Cruz. En esta institución no solo fue miembro activo sino que llegó a ocupar los cargos de director y vicepresidente, posiciones desde las cuales impulsó políticas para fomentar el desarrollo productivo regional. La Cainco expresó públicamente el pesar por su fallecimiento, destacando su dedicación y compromiso con el sector privado.
Además de su labor en Cainco, Rojo tuvo un papel destacado en la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb), donde su liderazgo también fue reconocido. El presidente de Caneb manifestó condolencias señalando las cualidades personales y profesionales que definieron a Rojo: un hombre leal, visionario y con un profundo amor por Santa Cruz, Bolivia y su familia. Estas palabras reflejan no solo sus capacidades empresariales sino también la calidad humana que lo caracterizaba.
En el ámbito gubernamental, Wilfredo Rojo Parada alcanzó uno de los máximos cargos al ser nombrado ministro de Desarrollo Productivo. Su gestión en este ministerio estuvo orientada a promover políticas públicas que favorecieran la producción nacional, apoyando tanto a empresarios como a emprendedores para fortalecer la economía del país. Esta experiencia gubernamental complementó su carrera empresarial, posicionándolo como un referente dentro del sector productivo boliviano.
Además, su rol como presidente de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) refuerza el perfil multifacético que mantuvo durante toda su vida profesional. En Cadex trabajó para potenciar las exportaciones locales, contribuyendo al posicionamiento internacional de los productos bolivianos y al crecimiento económico regional.
El legado dejado por Wilfredo Rojo Parada es amplio y significativo para quienes forman parte del sector empresarial cruceño y boliviano. Su muerte representa una pérdida importante para estas comunidades que valoran su compromiso con el desarrollo sostenible del país. Las condolencias expresadas por las diferentes cámaras empresariales reflejan el impacto positivo que tuvo en la economía local y nacional.
En definitiva, Wilfredo Rojo Parada será recordado no solo por los cargos que ocupó ni por sus logros profesionales, sino también por ser un hombre apasionado por Santa Cruz y Bolivia. Su vida dedicada al servicio público y privado deja una enseñanza sobre la importancia del liderazgo comprometido con el bienestar colectivo y el progreso económico. La comunidad empresarial continúa honrando su memoria mientras enfrenta la ausencia física de uno de sus líderes más emblemáticos

