El vicepresidente Edmand Lara evitó referirse al paradero del expresidente Evo Morales, quien no ha sido visto en público durante al menos diez días, en medio de especulaciones sobre una posible salida del país vinculada a los procesos judiciales que enfrenta. Morales está siendo investigado por delitos relacionados con trata y tráfico de personas, así como estupro, en el marco de una denuncia que involucra una relación con una menor de edad que, según las acusaciones, continuó cuando la joven alcanzó la mayoría de edad y acompañó al exmandatario durante su estancia en Argentina en 2020.
Ante preguntas directas sobre la ausencia de Morales, Lara manifestó que su atención está centrada en otras prioridades, como las funciones propias de su cargo, la lucha contra la corrupción y el apoyo a candidatos en las elecciones subnacionales. Durante un acto político celebrado en Cochabamba, donde presentó a los postulantes de la agrupación Nuevas Ideas —que aún no cuenta con reconocimiento legal por parte del Tribunal Supremo Electoral—, el vicepresidente proclamó a Roberto Perrogón como candidato a la Alcaldía de Cochabamba y dio a conocer la lista de aspirantes a alcaldías y la Gobernación del departamento. En su discurso, destacó la intención de su proyecto político de demostrar que es posible realizar grandes obras con recursos limitados.
Mientras tanto, el exsenador del MAS Leonardo Loza contribuyó a las especulaciones sobre Morales al afirmar que el expresidente se encuentra “en algún rinconcito de la Patria Grande”, haciendo referencia a América Latina. En un video difundido en redes sociales, Loza aseguró que, por razones de seguridad y salud, no se revelará la ubicación de Morales, aunque garantizó que está “muy bien”. Esta declaración alimentó las versiones sobre una posible salida del exmandatario al extranjero, especialmente considerando que Morales no ha participado en su programa radial por segunda semana consecutiva. Inicialmente, su entorno atribuyó su ausencia a un cuadro de dengue, pero la mención a la “Patria Grande” abrió nuevas interpretaciones, recordando que Morales salió del país en 2019 con destino a México y luego Argentina.
En el mismo evento, Lara aprovechó para criticar al presidente Rodrigo Paz Pereira, a quien acusó de promover medidas que calificó de inconstitucionales, en particular el Decreto Supremo 5515, que establece mecanismos digitales para el control de la gestión gubernamental. El vicepresidente advirtió que el mandatario debería asumir la responsabilidad por estas acciones, señalando que podrían ser consideradas delitos y que afectan su credibilidad. Además, acusó a Paz Pereira de actuar bajo la influencia de Samuel Doria Medina, evidenciando una creciente distancia política entre ambos, a pesar de que la Constitución establece la colaboración entre presidente y vicepresidente.
Lara también se manifestó en contra de la ley antibloqueo, señalando que, sin una reforma judicial previa, este tipo de normativas solo servirán para perseguir a dirigentes sociales y extorsionar a quienes plantean demandas legítimas.
Por otro lado, la semana anterior, el expresidente del Senado Andrónico Rodríguez cuestionó públicamente a Evo Morales y a su entorno, exigiendo que aclaren a las bases la veracidad de supuestos acuerdos con el vicepresidente Lara que habrían sido clave para la llegada del actual Gobierno al poder. Rodríguez reconoció la importancia histórica de Morales, pero lamentó que su liderazgo haya generado una profunda división en el sector popular, denunciando la instauración de una narrativa de traición y confrontación interna

