En un contexto marcado por desafíos económicos y sociales, Tarija se encuentra en un momento decisivo para redefinir su rumbo y aspirar a un futuro de crecimiento sostenible. La primera Cumbre Empresarial “Haremos realidad los sueños de Tarija” se erigió como un espacio fundamental para abordar la situación actual del departamento y trazar una hoja de ruta que permita superar el estancamiento que ha caracterizado los últimos años. Esta iniciativa reunió a representantes del sector privado, autoridades del Ejecutivo y Legislativo, así como a actores estratégicos, quienes compartieron una visión común: transformar a Tarija en un nodo estratégico de Sudamérica capaz de conectar mercados clave como los de Paraguay, Chile y Brasil.
El diagnóstico presentado durante la cumbre fue contundente respecto al estado actual de la región. A pesar de contar con importantes recursos naturales y haber vivido una época de bonanza económica gracias al gas natural y otros ingresos extraordinarios, Tarija no logró consolidar un desarrollo sostenible ni diversificado. La falta de planificación, decisiones erradas y un uso inadecuado de los recursos públicos contribuyeron a que las oportunidades históricas no se tradujeran en mejoras concretas en infraestructura productiva, empleo digno, seguridad jurídica ni servicios básicos como educación y salud. En consecuencia, se profundizó la dependencia del aparato estatal, debilitando al sector privado, considerado por los empresarios como el verdadero motor generador de riqueza y empleo.
Una consecuencia directa de esta dinámica es la migración creciente de jóvenes que buscan mejores perspectivas fuera del departamento o incluso fuera del país. Esta pérdida demográfica no solo afecta el potencial productivo local sino que también genera un impacto social significativo al debilitar el tejido comunitario y limitar el desarrollo humano integral. La percepción generalizada es que Tarija ha vivido demasiado tiempo anclada en su pasado próspero, sin avanzar hacia la construcción activa de un futuro prometedor.
Ante este panorama desalentador, el empresariado local decidió asumir un rol protagónico para revertir esta tendencia. La Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT) expresó con claridad su compromiso para impulsar un nuevo modelo de desarrollo que integre las ventajas productivas, turísticas, ambientales y humanas con las que cuenta la región. Este enfoque busca establecer condiciones favorables para la inversión mediante reglas claras, estabilidad institucional y seguridad jurídica que permitan innovar y generar empleo sostenible. Lejos de demandar privilegios, el sector privado apuesta por el diálogo franco entre todos los actores involucrados para construir consensos efectivos.
La cumbre desarrolló su análisis en torno a tres ejes estratégicos esenciales para reactivar a Tarija: agua, riego y saneamiento básico; producción, turismo e innovación; y obra pública e infraestructura estratégica. En materia hídrica se destacó la importancia del recurso agua como base para el desarrollo agrícola e industrial, pero también se alertó sobre su vulnerabilidad debido a problemas en la gobernanza y deterioro físico de proyectos clave como el Sistema Múltiple San Jacinto o la presa Huacata. Esto evidencia la urgencia de inversión orientada no solo a mantener sino a optimizar estas infraestructuras vitales.
Respecto al turismo e innovación, se puso sobre la mesa el enorme potencial aún sin explotar que posee Tarija debido a su diversidad ecológica –que abarca desde zonas altas hasta áreas chaqueñas– así como sus atractivos culturales e históricos. Se enfatizó que este sector puede convertirse en una locomotora económica capaz de generar empleo directo e indirecto si se desarrolla bajo criterios sostenibles que respeten el entorno natural.
En cuanto a infraestructura pública se identificaron problemas críticos relacionados con crisis energética, baja competitividad productiva y deficiencias en conectividad vial y logística. Sin embargo, también se resaltaron activos estratégicos como la posición geográfica internacional privilegiada del departamento junto con sus recursos naturales y capital humano capacitado. Esto abre posibilidades concretas para crear un polo agroindustrial competitivo y consolidar un centro regional especializado en salud que mejore tanto la calidad de vida local como atraiga inversiones externas.
El respaldo institucional fue otro elemento clave durante esta jornada histórica. Desde el Legislativo se comprometió avanzar en reformas legales orientadas a fortalecer las bases institucionales necesarias para garantizar seguridad jurídica e incentivar la inversión privada. Simultáneamente, desde el Ejecutivo se ratificó el acompañamiento gubernamental para articular esfuerzos entre Estado y sociedad civil con miras a posicionar a Tarija dentro del mapa estratégico sudamericano.
El presidente Rodrigo Paz destacó especialmente esta visión integradora al proyectar al departamento como un nodo logístico capaz de conectar corredores comerciales entre Chile, Brasil y Paraguay mediante puertos estratégicos y facilidades aduaneras modernas. Este cambio paradigmático implica pasar desde una actitud pasiva o crítica hacia una postura propositiva que asuma protagonismo regional e internacional.
En síntesis, la Cumbre Empresarial “Haremos realidad los sueños de Tarija” representa un punto inflexión donde convergen diagnóstico realista sobre las debilidades actuales con propuestas concretas orientadas hacia un desarrollo planificado, inclusivo y sostenible. La coincidencia entre empresarios, autoridades ejecutivas y legislativas refuerza una voluntad común por dejar atrás años marcados por decisiones fragmentadas o insuficientes para abrazar una agenda conjunta capaz de transformar profundamente las condiciones económicas y sociales del departamento. De esta manera, Tarija busca no solo superar su estancamiento sino también posicionarse firmemente en los circuitos comerciales sudamericanos contribuyendo así al bienestar presente y futuro de sus habitantes

