En una emotiva celebración en la Basílica de San Juan de Letrán, el Papa León XIV pronunció este jueves una poderosa homilía durante la misa de la Cena del Señor, donde lavó los pies a doce sacerdotes romanos. En su mensaje, el pontífice lamentó la situación de una humanidad que se encuentra de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad, haciendo un llamado a la empatía y a la solidaridad con los oprimidos.
León XIV reflexionó sobre el simbolismo del gesto de lavar los pies, que Jesús realizó con sus discípulos antes de la última cena. El Papa destacó que este acto no solo representa una purificación de las idolatrías y blasfemias que han distorsionado nuestra imagen de Dios, sino también una renovación de nuestra percepción del ser humano. En sus palabras, subrayó cómo el poder se ha malinterpretado en muchas ocasiones como dominación y temor hacia los demás.
El pontífice instó a la congregación a imitar el ejemplo del Salvador, arrodillándose y pidiendo fortaleza para servir a los demás con amor genuino. Este acto simbólico de lavar los pies es un recordatorio del servicio desinteresado que debe caracterizar a todos aquellos que siguen su camino.
A continuación, León XIV llevó a cabo el ritual de lavar los pies a los sacerdotes presentes, entre los cuales se encontraban once presbíteros recién ordenados que representaban a los doce apóstoles. Este gesto marcó un regreso a la tradición de celebrar la misa ‘in Coena Domini’ en San Juan de Letrán, una práctica que difiere del enfoque de su predecesor, el Papa Francisco, quien solía hacerlo con presos o inmigrantes.
La Semana Santa para León XIV ha comenzado con significado profundo. Tras haber celebrado la misa del Domingo de Ramos, este jueves dio inicio al ‘Triduo Pascual’, que incluye la Misa Crismal realizada por la mañana en San Pedro, donde se bendijeron los óleos y se renovaron los votos sacerdotales.
El viernes será un día significativo en su agenda pastoral, ya que presidirá la celebración de la Pasión en la basílica vaticana y por la noche encabezará su primer vía crucis en el Coliseo romano. Este evento es especialmente simbólico por representar el sufrimiento y martirio de muchos cristianos a lo largo de la historia. León XIV llevará personalmente la cruz durante las catorce estaciones del vía crucis, lo que marcará un hito al ser el primer papa en llevarla durante todo el recorrido. Esta decisión refleja su compromiso como líder espiritual en un mundo lleno de sufrimientos y desafíos contemporáneos.
La Semana Santa culminará con una vigilia pascual en San Pedro el sábado y se cerrará con la misa del Domingo de Resurrección, seguida por la tradicional bendición ‘Urbi et Orbi’, momentos esperados por millones alrededor del mundo que buscan esperanza y renovación espiritual.

