En un lapso menor a dos meses, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia ha registrado y atendido una preocupante cifra de casos relacionados con el abandono de menores en la ciudad de El Alto. Según informó el director de esta institución, Cristian Chipana, durante el mes de enero se reportaron cuatro situaciones en las que recién nacidos fueron dejados sin cuidado, mientras que en lo que va del mes de febrero se han contabilizado ocho casos adicionales, sumando un total de doce incidentes en este corto período.
Estos hechos presentan diversas características y contextos, reflejando una problemática compleja y multifacética. Por ejemplo, uno de los casos más alarmantes ocurrió recientemente cuando cuatro menores fueron encontrados encerrados en un lugar sin acceso a alimentos durante varios días. La situación fue atribuida a la condición de la madre, quien es reconocida como una bebedora consuetudinaria, lo que evidencia no solo el abandono físico sino también un entorno familiar marcado por vulnerabilidades relacionadas con el consumo problemático de alcohol.
Asimismo, otro episodio que generó especial atención fue el rescate de unos niños mellizos que fueron abandonados en un alojamiento del Distrito 8. Estos menores fueron dejados por su madre, quien no regresó para hacerse cargo de ellos. Este caso pone en evidencia no solo la desprotección inmediata a la que son sometidos estos niños sino también las circunstancias sociales que pueden llevar a una madre a tomar decisiones tan extremas como abandonar a sus propios hijos.
Frente a esta situación, la Defensoría local ha implementado medidas preventivas para enfrentar la problemática del abandono infantil. En colaboración con Aldeas Infantiles, se ha puesto en marcha un programa específico orientado a prevenir estos casos dentro del municipio alteño. Esta iniciativa busca abordar las causas subyacentes del abandono mediante acciones integrales que ofrecen apoyo tanto a los menores como a sus familias, intentando así mitigar los factores de riesgo y garantizar un ambiente seguro para los niños y adolescentes.
La relevancia de estos esfuerzos radica en el impacto directo sobre una población especialmente vulnerable. El abandono infantil no solo afecta el bienestar físico inmediato de los menores sino también su desarrollo emocional y social a largo plazo. La atención oportuna y las políticas preventivas son fundamentales para evitar consecuencias negativas más profundas y promover entornos protectores donde los derechos de la niñez sean plenamente respetados.
En este contexto, la labor coordinada entre instituciones como la Defensoría de la Niñez y Adolescencia y organizaciones especializadas constituye un paso esencial para enfrentar esta problemática creciente. La ciudad de El Alto enfrenta un desafío significativo en materia de protección infantil que requiere respuestas integrales y sostenidas para asegurar que todos los niños puedan crecer en condiciones dignas y seguras. La sensibilización social y el fortalecimiento del sistema de apoyo familiar son elementos clave para prevenir futuros casos similares y garantizar el bienestar integral de las nuevas generaciones

