El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, rechazó enfáticamente las acusaciones que sugieren que la dirigencia sindical recibió pagos o se vendió al Gobierno para poner fin a las protestas contra el Decreto Supremo 5503. En declaraciones emitidas este lunes, Argollo enfatizó la transparencia de las negociaciones que llevaron a la conclusión de las medidas de presión.
Tras seis días de bloqueos y otras acciones de protesta, la COB y el Ejecutivo alcanzaron un acuerdo para abrogar el DS 5503 y promulgar un nuevo decreto que mantiene la eliminación de la subvención a los carburantes junto con otras disposiciones económicas. Argollo destacó que tanto la prensa como los dirigentes presentes fueron testigos de este acuerdo, y expresó su preocupación por la falta de seriedad en algunas declaraciones posteriores, especialmente las realizadas por el presidente del Estado.
El dirigente sindical criticó que el mandatario no mencionara de forma clara la abrogación del decreto durante su mensaje presidencial difundido cerca de la medianoche del domingo, lo que, según Argollo, generó incertidumbre y descontento entre la población. Hizo un llamado al presidente para que cumpla de manera puntual con los compromisos asumidos en la negociación, advirtiendo que la confusión está provocando división y malestar social.
Por su parte, el presidente Paz reconoció que el Decreto Supremo 5503 cumplió un papel importante en la conquista económica y social del país, y anunció la emisión de un nuevo decreto. Asimismo, reafirmó que Bolivia no retrocederá en sus avances económicos y sociales, y subrayó que no se negociará con la corrupción

